Cancún, QR. La Asociación de Complejos Vacacionales y Turísticos (Acotur) estimó para el presente año un presupuesto de ventas por más de 862 millones de dólares en el sector de la industria vacacional o de tiempos compartidos en el Caribe mexicano, que representa un crecimiento de 11% con respecto al 2019.

En conferencia de prensa, el presidente del Comité Directivo para el período 2020-2022, Alberto Solís Martínez, destacó que el sector vacacional seguirá con su tendencia de crecimiento durante el 2020 con la apertura de siete nuevos desarrollos en destinos como Cancún, Riviera Maya, Isla Mujeres, Xcaret, Chemuyil y Punta Sam, con más de 1,800 nuevos cuartos.

Solís Martínez consideró que la industria vacacional de Quintana Roo sigue siendo una de las más fuertes y sólidas de México con ventas por más de 771 millones de dólares durante el año pasado, con 101 hoteles y más de 38,300 habitaciones en la región sureste, todas ellas adheridas a Acotur.

El directivo explicó que los desarrollos hoteleros asociados a la Acotur registraron una ocupación promedio de 83% en el 2019, contabilizaron 53 salas de ventas y generaron alrededor de 55,000 empleos. Dichos clubes vacacionales cuentan con 773, 299 socios, con una afluencia estimada en 3 millones de visitantes cada año a Quintana Roo y alrededor de 12 millones de cuartos noche ocupados.

Sobre las nuevas aperturas contempladas para este año, Solís Martínez precisó que se abrirán los hoteles Cancún Dreams, Now Riviera Maya (Unlimited Vacation Club by AMResorts), Gamma Isla Mujeres, Gamma Playa del Carmen y Aqua Chemuyil (Posadas), Garza Blanca Resort & Spa, en Punta Sam (TAFER) y Grupo Xcaret abrirá un nuevo resort, desarrollos que en su conjunto generarán 1,928 fuentes de empleo.

Acotur presentó a su nuevo comité directivo electo para el periodo 2020-2022 conformado por Solís Martínez como presidente; Robert Kistner, como vicepresidente; Diego Romero como secretario; Milton González como tesorero y Anna Kiseleva como vocal.

El presidente saliente de Acotur, Mauricio Carreón Lavalle, comentó que las proyecciones de crecimiento son superiores a la hotelería tradicional porque históricamente los tiempos compartidos han registrado niveles de ocupación hasta 10 puntos porcentuales por arriba de la ocupación hotelera, debido a que la fidelidad de sus clientes es alta y los segmentos a los que van dirigidos son muy distintos de quienes adquieren un paquete vacacional convencional.

Sin embargo, reconoció que durante el 2019 hubo una afectación en las tarifas hoteleras, la cual llegó a ser de hasta 20% más baja en algunos casos, derivado de la conjunción de problemas como el sargazo, la inseguridad y el auge de las rentas vacacionales tipo Airbnb.

Recordó que muchos hoteles operan bajo el doble esquema de hospedaje tradicional combinado con el tiempo compartido, por lo que, las membresías de este último no se vieron afectadas, las mismas cadenas que operan en un mismo inmueble resintieron la contracción.

Adelantó que el 2020 pinta como un año de recuperación para la hotelería tradicional, aunque no de doble dígito como sí está previsto en volumen de ventas para los tiempos compartidos. 

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