Sonora es el estado menos afectado económicamente por el Covid-19, debido a que ha mantenido una tendencia de crecimiento, inclusive, su dinamismo ha sido similar previo a la crisis sanitaria, de acuerdo con el Indicador de Recuperación Económica Estatal (IREE) del Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco).

En conferencia virtual, Oscar Ruiz, coordinador de Tecnología y Ciencia de datos del Imco, explicó que derivado de la pandemia y del impacto económico que ocasionó en las entidades, desarrollaron el IREE.

Este nuevo indicador, precisó, busca saber cómo se han recuperado los estados después del impacto de la pandemia, para ello, se mide el porcentaje de reactivación económica por entidad de manera trimestral.

“Sabemos que estamos en una pandemia y en depresión económica, pero queremos saber cómo nos vamos a recuperar, si de manera lenta, pero sostenida, en forma de U, o muy rápida en forma de V, o nos va a costar y estaremos en un ciclo de depresión, en forma de L”, reiteró.

Manifestó que para elaborar este indicador realizaron modelos analíticos y estadísticos de seguimiento a fin de semaforizar la recuperación; para ello, se tomó en cuenta el Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE).

Asimismo, utilizaron fuentes de datos de alta frecuencia y se construyó con más de 150 variables de diversas fuentes abiertas, como la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, el Banco de México, sistemas de monitoreo atmosférico y sistemas de seguimiento de información financiera global.

Con los datos de alta frecuencia y con el ITAEE se estimó cómo se ha comportado cada entidad hasta el tercer trimestre del 2020; posteriormente se definieron cuatro niveles de recuperación para los estados.

El primer nivel es alto, donde se muestra una actividad económica muy cercana o por arriba de la estimada bajo un escenario sin Covid-19; el segundo es medio, que es cuando la recuperación económica se da por arriba de los niveles registrados antes de la pandemia, pero por debajo del crecimiento esperado.

Los siguientes niveles son: bajo (actividad económica cerca de lo registrado antes de la pandemia, pero muy por debajo del crecimiento esperado) y muy bajo (excesivamente atrás del nivel de actividad económica previo al covid y muy lejos del crecimiento esperado).

En la ruta

En ese sentido, Oscar Ruiz aseveró que el estado menos afectado económicamente por el Covid-19 es Sonora, (1% arriba de la ruta del modelo de crecimiento que desarrollaron).

Los resultados, añadió, se deben a que cuenta con diversificación y resiliencia económica, “es uno de los estados con mayor complejidad económica e innovación y es una de las 10 entidades federativas con mayor diversidad económica del país, esto aumenta la resiliencia económica”.

“Sonora está muy ligado al sector cervecero, el cual tiene una tendencia al alza desde el 2012 y su caída en la pandemia fue moderada. Por ejemplo, cuenta con una planta de producción en Obregón, la cual ha estado en expansión desde el 2017 y ha recibido inversión constante en los últimos años”, reiteró el especialista.

Además de Sonora, hay otros tres estados que muestran una recuperación económica alta (Campeche, Tamaulipas e Hidalgo, entre 97 y 99% de recuperación), 10 en media (Durango, Guerrero, Ciudad de México, Nayarit, Estado de México, Veracruz, Nuevo León, San Luis Potosí, Oaxaca y Sinaloa, entre 91 y 94%), 11 en baja (Chiapas, Tabasco, Baja California, Colima, Tlaxcala, Yucatán, Coahuila, Zacatecas, Michoacán, Querétaro y Jalisco, entre 86 y 90%) y siete en muy baja (Chihuahua, Morelos, Quintana Roo, Guanajuato, Puebla, Aguascalientes y Baja California Sur, entre 80 y 85 por ciento).

Baja California Sur es el estado más alejado de su crecimiento esperado, con 20 puntos porcentuales por debajo de lo que se observaría sin Covid-19 (es decir, 80% de recuperación económica).

Entre las razones que explican este comportamiento, destaca que es una entidad con alta dependencia del turismo, bienes raíces y bienes de lujo, que no muestran signos de recuperación.

Recomendaciones del Imco:

  • Diversificar la economía hacia sectores de mayor crecimiento. Los sectores más orientados al exterior, que agregan valor a lo que producen mediante el conocimiento, ayudan a sobrellevar mejor las crisis.
  • Revisar y redefinir la estructura económica de los estados. Usar herramientas de subsidio para reorientar los cambios de actividades económicas en los estados.
  • Abandonar la idea de “vocaciones productivas”. Está anclada en el pasado. Se requiere visión de futuro en los sectores con potencial. Encontrar ventajas comparativas y convertirlas en competitivas.
  • Recuperar sus responsabilidades fiscales, tomar el control de la seguridad pública, innovar en el sector salud, al aumentar la cobertura y la calidad con menores costos, incrementar la oferta educativa pública y privada y estimular la libre competencia y eliminar las prácticas de extorsión.

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