Querétaro, Qro. El curso que sigue la producción de la industria manufacturera está relacionado con el proceso de recuperación económica del estado, debido a la amplia participación que tiene esta actividad industrial en la economía local.

El valor de producción de la industria manufacturera, en enero-noviembre del 2020, llegó a 308,894 millones de pesos, una baja anual de 4.2%, de acuerdo con registros de la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera (EMIM).

De al menos 16 subsectores manufactureros, solamente tres tuvieron una variación positiva en el lapso de referencia, el resto tuvo variaciones negativas.

Los segmentos con crecimiento son la industria alimentaria (de 6.9% anual); la industria del papel (4.9%); además de la fabricación de accesorios, aparatos eléctricos y equipo de generación de energía eléctrica (4.5% anual).

En las caídas anuales más significativas se encuentran las industrias metálicas básicas (-29.7%); fabricación de maquinaria y equipo (-26.4%); fabricación de productos textiles, excepto prendas de vestir (22.3%); fabricación de prendas de vestir (-18.9%); fabricación de equipo de computación, comunicación, medición y otros componentes (-14.6%); e industria de la madera (-12.8%).

El resto de las industrias también mostró descenso anual, sin embargo, la variación fue de un dígito:  la fabricación de equipo de transporte (-9.6%); fabricación de productos metálicos (-8.5%); fabricación de productos a base de minerales no metálicos (-8.4%); impresión e industrias conexas (-8.4%); industria de bebidas y tabaco (-5%); industria del plástico y del hule (-3.8%); e industria química (-1.3%). Y en suma, el resto de subsectores, decrecieron 23.7% a tasa anual.

Una de las contribuciones más significativas es la fabricación de equipo de transporte, que contribuye con 23.1% del valor total de las manufacturas; junto con tres industrias más que tienen la mayor aportación: de 14.6% la fabricación de accesorios, aparatos eléctricos y equipo de generación de energía; de 14% la industria alimentaria; y de 11.5% la industria química.

Para el año en curso, se espera que la industria manufacturera local retome un mejor ritmo, en línea con el desarrollo que tenga la industria estadounidense, debido a la fuerte relación que existe entre las bases de producción de ambas naciones, estimó el presidente del Centro Empresarial Querétaro de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Jorge Camacho Ortega.

A lo que se suma la participación que tendrá la actualización del ahora Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) en la demanda de insumos mexicanos.

“Es muy importante para México el T-MEC. Aplica muy bien ese dicho de que si Estados Unidos estornuda a México le da pulmonía, estamos ligados a la economía americana, 80% de nuestro comercio con Estados Unidos, más de 600,000 millones de dólares de comercio con Estados Unidos”, pronunció.

El empresario expuso que el trayecto que tome la economía estadounidense tendrá incidencia en la economía mexicana, entre ella la de los estados que tienen una importante vinculación comercial con el mercado estadounidense.

La base de apoyos e incentivos que ha anunciado el actual gobierno estadounidense -refirió- también incidirán en la economía mexicana, principalmente en la actividad manufacturera, eslabón en el que Querétaro tendrá un amplio beneficio.

“Los apoyos de reactivación económica que está anunciando Joe Biden va a mover la economía americana y por ende a nosotros. Se va a mover principalmente en el tema de manufactura y proveeduría, ahí Querétaro es uno de los estados que va a ver tener mayor beneficio por esta política de los Estados Unidos, somos uno de los estados que somos muy importantes en el sector automotriz. (…) Hay programas importantes allá para detonar la industria y entonces la industria de manufactura, maquiladora, etcétera, se va a ver beneficiada”, agregó.

La participación del estado en la fabricación de piezas para la industria automotriz -expuso- fortalecerá la participación de la manufactura local, ante el impulso que tanto la pasada como la actual administración estadounidense han inyectado a la industria automotora.