Guadalajara, Jal. Aunque las empresas del sector de la moda que sobrevivieron a la crisis generada por la pandemia de Covid-19 lograron mantenerse abiertas gracias a que adaptaron su producción a las nuevas tendencias generadas por la nueva normalidad, como el home office y las clases en línea, la clave para que puedan permanecer en el mercado es la profesionalización. 

De acuerdo con la plataforma de capacitación y desarrollo de negocios de ese sector Moda Emprende, 70% de los negocios que cerraron en el país debido al confinamiento, ya no pudieron abrir.

Los primeros en bajar la cortina fueron los giros de prendas de ocasión; es decir, aquellas marcas dedicadas a los vestidos de graduación, bodas o XV años, dijo a El Economista, el director de la plataforma, Jacob Pulido.

“Entre las causas principales que pudimos encontrar, obviamente se detuvo completamente la compra de este tipo de productos, y también por la escasez de materiales porque estábamos muy acostumbrados a utilizar la importación en los materiales”, explicó. 

También, “se empezaron a deshacer maquilas porque no podían trabajar personas juntas, y obviamente, ya no había quién produjera; estas circunstancias generaron la principal problemática del sector”.

De acuerdo con Jacob Pulido, las empresas sobrevivieron, primero, con la diversificación de productos, ya que aquellos que se dedicaban a hacer vestidos, lo primero que empezaron a hacer fue cubrebocas, pero inmediatamente después, comenzaron a producir prendas más adecuadas al estilo de vida híbrido que trajo consigo la pandemia.

“Tomó muchísima fuerza una categoría que está de moda que es loungewear, con prendas para estar en casa; ya se sofisticó más, ya tiene un mercado más definido, y afortunadamente hay muchas marcas que han encontrado ahí un buen mercado”, comentó. 

El director de Moda Emprende destacó que lejos de frenar el emprendimiento, la crisis sanitaria y económica global trajo consigo grandes casos de éxito de emprendedores que replantearon proyectos, reenfocaron mercados, y han generado marcas sólidas y estables.

Profesionalización

No obstante, subrayó, la permanencia en el mercado obliga a los emprendedores a profesionalizarse.

Según estadísticas de la plataforma, para finales de 2019 estaban egresando alrededor de 12,500 estudiantes de diseño de modas, de los cuales, 80% se dedicaba al emprendimiento; eso significa que, aproximadamente, estaban naciendo cada año alrededor de 10,000 marcas de moda, lo que hacía que provocaba una sobresaturación del mercado. 

“Con esta cantidad de proyectos de emprendimiento, no había un esquema o una estructura de trabajo; no se había profesionalizado el emprendimiento dentro del sector moda”, indicó.

El también experto en incubación de negocios de la moda, sostuvo que la estadística de fracaso se reduce hasta un 50% cuando un emprendedor tiene una planeación y una estructura para desarrollar el negocio.

Congreso

Del 6 al 8 de octubre se realizará la quinta edición del Congreso Moda Emprende que, por segundo año consecutivo será 100% digital, con una participación de 1,000 emprendedores de México y Latinoamérica.

kg