Industria automotriz

Guadalajara, Jal. “La joya de la corona hoy por hoy en el país es la industria automotriz”, afirmó el presidente de la Industria Nacional de Autopartes (INA), Óscar Albín, al destacar que la sustitución de importaciones en la cadena de proveeduría para ese sector, es “la verdadera oportunidad” de crecimiento y desarrollo económico para los estados de la región Centro-Bajío Occidente.

Durante el panel virtual Fortalecimiento de las Economías Regionales para el Desarrollo de México, organizado por la Alianza Centro-Bajío-Occidente, el presidente del INA destacó que la industria genera al país 75,000 millones de dólares de divisas, “más que el turismo y las remesas”, y lamentó que el gobierno federal no dé al sector la importancia que merece.

“¿Por qué no tenemos una Secretaría Automotriz? No tenemos ni siquiera una subsecretaría o una Dirección General en la Secretaría de Economía”, subrayó Albín Santos.

Por su parte, el presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra), Enoch Castellanos, destacó la necesidad de generar valor agregado porque, dijo, aun cuando México produce casi 4 millones de vehículos por año, el país no tiene una sola marca propia.

“Mientras México no esté inserto en un sistema de innovación, seguiremos maquilando las ideas de otros”, comentó.

“Se nos abre una magnífica ventana de oportunidad; el sector (automotriz) está migrando de autos de combustión interna a motor eléctrico; éste es un commodity, lo puedes comprar en cualquier parte, México ya tiene fabricantes de autopartes, bien pudiéramos migrar hacia esa parte”, subrayó el dirigente nacional de la industria de la transformación.

Agroindustria

Otro de los sectores que, a decir de los panelistas, representa una oportunidad potencial de desarrollo económico en la región, es la agroindustria donde, al igual que en el sector automotriz, se requiere valor agregado y encadenamiento de los productores primarios con los grandes consumidores.

De acuerdo con el dirigente nacional de la Canacintra, sólo en la Riviera Maya, la industria turística consume anualmente entre 10,000 y 12,000 millones de dólares, entre alimentos, bebidas y muebles, la mayoría de importación.

“El 70% se compra de fuera; nos venden desde Miami guacamole y jugo de naranja, porque no tenemos desarrollada una cadena, un servicio para venderle a los hoteles estos alimentos ya listos para servirse. Hay que agregarle valor al sector primario”, detalló.

Durante su participación, Francisco González Díaz, quien se desempeñó como director general de ProMéxico del 2013 al 2017, refirió que la región Centro-Bajío- Occidente, integrada por los estados de Aguascalientes, Guanajuato, Jalisco, Querétaro y San Luis Potosí, “es la región de oro, es donde está pasando todo en México”.

Afirmó que la región tiene la posibilidad de ser un proveedor no solamente en Estados Unidos sino, incluso en Europa, siempre y cuando se tenga una visión innovadora de tipo disruptivo.

El panel fue organizado por la alianza para destacar los beneficios de la plataforma tecnológica Más Por México, a través de la cual, los cinco estados aliancistas buscan promover el encadenamiento productivo, impulsar sus exportaciones y atraer Inversión Extranjera Directa (IED).  

Dependencia energética

El presidente de la INA se pronunció porque México deje la dependencia energética de Estados Unidos, luego de los cortes de gas natural proveniente del vecino país.

“Ahorita que sucedió lo de Texas, nos dimos cuenta que nuestra generación eléctrica depende del ducto de gas de Texas”, comentó.

Destacó que el país puede generar energía fotovoltaica aprovechando la radiación que tiene el país desde Querétaro hasta el norte de la República.

“Las industrias fotovoltaicas y eólicas son una gran oportunidad (…) los alemanes se pusieron a generar la energía eólica, y era caro, pero era una cuestión de independencia y lo estuvieron fondeando y hoy es rentable”, puntualizó.

Pérdidas en producción ascienden a $13,984 millones en Nuevo León

Las pérdidas de producción para la manufactura, durante cuatro días sin gas ni energía eléctrica, alcanzan más de 13,984 millones de pesos, debido que sin los energéticos cualquier proceso de producción industrial de manufactura se detiene, indicó Caintra en un comunicado.

De acuerdo con el organismo, también hay que tomar en cuenta las enormes consecuencias por la interrupción de las cadenas de valor de la manufactura, el paro de órdenes de compra de las pymes proveedoras del sector y el replanteamiento de los planes de inversión nacional y extranjera.

Aunque el restablecimiento de energía eléctrica para los hogares y la industria empezó su recuperación a partir de ayer, a Caintra le preocupa que la situación empeore por la escasez del gas natural, derivado de las alertas críticas que el Cenagas ha emitido para restringir el consumo a los usuarios de la zona norte del país.

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