Guadalajara, Jal. Debido a la crisis que enfrentan ambas entidades por la escasez de agua potable, los gobernadores de Jalisco y Guanajuato, Enrique Alfaro Ramírez y Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, respectivamente, acordaron solicitar una reunión “con carácter de urgente” con el presidente Andrés Manuel López Obrador, para abordar el tema.

“Necesitamos una solución definitiva a un problema que ya este año (…) a Jalisco y, particularmente a Guadalajara, ya nos cobró factura; miles de tapatíos tuvieron que enfrentar problemas de abasto de agua”, afirmó Alfaro Ramírez, luego que el pasado miércoles se reunió con su homólogo de Guanajuato.

O actuamos hoy para poder resolver de fondo el problema, o pagaremos las consecuencias de esta omisión que se ha tenido por parte de la autoridad federal en los próximos años”, subrayó. 

Por su parte, Rodríguez Vallejo destacó que “es un tema urgente que necesitamos revisar, porque el estrés hídrico de las ciudades se agrava con la sequía que estamos viviendo en el país”.

En tanto, el profesor universitario de la Universidad Panamericana (UP), Luis Güemez, dijo a El Economista que los nuevos gobiernos municipales, integrantes de la Junta de Gobierno del Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado, “tienen que empujar a que haya una solución por lo menos de mediano plazo, para el problema de agua potable que tiene la ciudad”.

Güemez Ortiz, quien fue director de Promoción Económica del ayuntamiento de Guadalajara (2007-2010), afirmó que, además de la urgencia para dotar de agua potable a la población, es necesaria la solución al desabasto del líquido a fin de atraer inversiones.

“Hay muchas empresas que antes de tomar una decisión, una de las primeras cosas que checan es que haya disponibilidad de agua potable suficiente para sus proyectos”, puntualizó.

Acuerdo

Según Enrique Alfaro, los gobiernos de Jalisco y Guanajuato han trabajado desde el inicio de ambas administraciones en la agenda del agua, y alcanzaron un acuerdo para garantizar una distribución equitativa del líquido proveniente de la cuenca del Río Verde para los dos estados, pero “no se le ha dado continuidad por parte del gobierno federal”.

En el 2019, los gobiernos de Jalisco y Guanajuato firmaron el Acuerdo de Entendimiento para el Aprovechamiento de las Aguas del Río Verde, en el que se estipuló que Jalisco recibirá 76% y Guanajuato 24% de las aguas del afluente.

En la zona metropolitana de Guadalajara, las principales fuentes de abastecimiento de agua son superficiales como el lago de Chapala y la presa Elías González Chávez, de donde proviene aproximadamente el 70% del líquido que abastece a la ciudad.

A decir del gobierno estatal, el cambio climático ha afectado a estas fuentes de abasto por lo que, Enrique Alfaro ha declarado que la alternativa es la Presa El Zapotillo que se construye en la zona de Los Altos para abastecer tanto a la zona metropolitana de Guadalajara como a León y cuya conclusión y puesta en marcha depende de la Federación.

Debido a la sequía, en marzo del 2021, más de 200 colonias de la zona metropolitana de Guadalajara registraron problemas de desabasto y en algunas de ellas, la escasez persiste, lo que ha provocado manifestaciones y bloqueos de vialidades importantes por parte de vecinos afectados.

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