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Líderes de América Latina llaman a rearticular la región ante nueva configuración global
En el foro económico del banco de desarrollo CAF, los presidentes de Brasil, Colombia, Ecuador, Panamá, Guatemala y el presidente electo de Chile, José Antonio Cast, plantearon la necesidad de mayor coordinación regional frente la intervención de Estados Unidos.

El presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo; el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; el presidente de Panamá, José Raúl Mulino; el presidente de la CAF, Sergio Díaz Granados Guida, el presidente de Bolivia, Rodrigo Paz; el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, y el primer ministro de Jamaica, Andrew Holness, se reunieron en el Foro Económico Internacional de América Latina y el Caribe en el Centro de Convenciones de Panamá en la Ciudad de Panamá.
Ciudad de Panamá, Panamá. En medio de la sacudida geopolítica que significó captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses en Venezuela los primeros días del 2026, mandatarios en funciones y uno electo de América Latina y el Caribe –de todos los signos políticos– llamaron a profundizar la cooperación regional y evitar que el mundo se divida en zonas de influencia.
Esas fueron algunas de las coincidencias de los presidentes de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva; de Colombia, Gustavo Petro; de Ecuador, Daniel Noboa; de Bolivia, Rodrigo Paz; de Panamá, José Raúl Mulino; y de Guatemala, Bernardo Arévalo; así como del primer ministro de Jamaica, Andrew Holness y del presidente electo de Chile, José Antonio Kast; reunidos este miércoles en la inauguración del Foro Económico Internacional América Latina y el Caribe 2026, organizado por CAF, Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, en esta ciudad centroamericana.
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Zonas de influencia son anacrónicas: Lula
“La división del mundo en zonas de influencia constituye un gesto anacrónico y un retroceso histórico”, dijo Lula da Silva, al reflexionar sobre uno de los posibles escenarios geopolíticos tras la intervención estadounidense en Venezuela (que, se teme, legitime acciones similares de Rusia en Europa del Este o de China en Taiwán), aunque sin citar explícitamente el hecho.
El mandatario izquierdista refirió que a dos siglos del histórico Congreso de Panamá (1826) en el que se buscó –sin éxito– establecer una confederación de repúblicas iberoamericanas a convocatoria de Simón Bolívar, la región sigue viviendo retrocesos en materia de integración.
Dijo que la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) vive una parálisis que le ha impedido hacer un pronunciamiento sólido sobre la reciente operación estadounidense para detener a Nicolás Maduro y, en un contexto más amplio, lamentó que los foros regionales se hayan estancado en los últimos años. “Nuestras cumbres pasaron a ser escenarios vacíos”, refirió.
Ante el diagnóstico del mandatario brasileño, el sentir común de los mandatarios presentes en el foro –que por el alcance de su convocatoria se erigió como una pequeña cumbre diplomática– giró en torno a la necesidad de impulsar la cooperación, con un acento en la integración económica.
Latam unida, poder de negociación: Panamá
“América Latina debe conformarse como un bloque único, pues solo así tendrá poder de negociación ante amenazas, dijo José Raúl Mulino, mandatario de Panamá, anfitrión del evento.
Afirmó que su país no busca competir, sino complementar las economías de sus vecinos e invitó a sus pares al uso del Canal de Panamá, subrayando su importancia como un factor de competitividad para la región.
En medio de la tensión geopolítica –el año pasado Donald Trump planteó la posibilidad de retomar el control del Canal de Panamá porque, dijo, es dominado por empresas chinas– recordó que su país está acostumbrado a la crispación.
“Panamá por su canal ha vivido esto por años. Nadie le viene con cuentos a Panamá sobre resistir presiones”, resaltó. Sobre este punto, Lula Da Silva extendió un gesto y dijo que Brasil “defiende la neutralidad del Canal de Panamá”.
No hubo diálogo en Davos, sí en Panamá: Paz
Una semana después de la celebración del Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, donde dominó la agenda el protagonismo del presidente estadounidense Donald Trump y su retórica en torno a conseguir el control de Groenlandia, Rodrigo Paz, presidente de Bolivia refirió que, “nuestro hemisferio sur refleja un factor de unidad, de transparencia y de diálogo que no hemos podido encontrar en Davos, pero sí en Panamá”.
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El político de centro-derecha, que puso fin a 20 años de gobiernos de izquierda en Bolivia, incluso dispuso la geografía su país para forjar una alianza logística transcontinental, pasando por alto la histórica disputa territorial con Chile por su salida al mar.
“Con nuestras cinco fronteras nosotros (Bolivia) tenemos más puertos que ustedes. En el Pacífico Chile y Perú serán nuestros puertos. Y le ofrezco a Chile nuestros puertos de Brasil, porque a través de la hidrovía boliviana podremos ser un complemento para llegar ahí”, afirmó.
El político aprovechó para reiterar que el eje de su nueva política en Bolivia es reconocer al capitalismo como la vía para la generación de riqueza, pero, matizó, debe buscarse un “capitalismo para todos”. “En Bolivia el capitalismo será el eje central de la economía social”, puntualizó.
Juicio continental a Maduro: Petro
Gustavo Petro, por su parte, resaltó la necesidad de lograr un mejor diálogo en la región, pero reconociendo las diferencias a su interior. “Intentar un diálogo entre las Américas es importantísimo, pero puede fracasar si no se entiende que somos civilizaciones diferentes, pero entre diferentes se puede pactar”, mencionó.
Y uno de los productos de ese diálogo, afirmó, puede ser la creación de instituciones continentales para abatir flagelos comunes, como el narcotráfico.
“Yo no defiendo, como dice mi prensa, a Maduro, lo que digo es que tiene que ser juzgado por un tribunal, o venezolano, o americano, de las tres Américas, si construimos un tribunal de justicia de todas nuestras regiones contra el narcotráfico que, creo, se debe construir”.
De orientación política de izquierda, Petro coincidió con Rodrigo Paz en cuanto al papel del capitalismo como generador de abundancia, solo que, aclaró, debe regularse.
“Hay que regularlo (al capitalismo). El presidente Paz tiene razón en que es el gran creador de abundancias, solo que hay unas abundancias que matan la vida y otros que pueden generarla”, dijo.
Hemos fallado como región: Kast
Por su parte, José Antonio Kast, presidente electo de Chile, fue autocrítico sobre la falta de acción para una mayor colaboración latinoamericana, la cual dio pie, reflexionó a crisis como la venezolana.
“Aquí no hay una conspiración externa que explique esto. Algunos hemos fallado y es la hora de decirlo sin rodeos (…) Cuando más de siete millones de venezolanos han tenido que huir de su país hemos fallado como región”, aseveró.
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De derecha, Kast, quien asumirá la presidencia en marzo próximo, pugnó durante su campaña electoral por la contención de la migración y el crimen.
“No tiene sentido que hayan tenido que migrar de su nación. Han sufrido, pero Chile también ha sufrido porque se ha recargado nuestra economía, nuestro sistema educacional, nuestro sistema de salud”, lamentó.
Y puso énfasis en la necesidad de que los líderes de la región dialoguen al margen de sus diferencias ideológicas, como él hizo, en su calidad de próximo mandatario chileno, al sostener sus primeras conversaciones con Luiz Inacio Lula da Silva.
“Podemos tener diferencias ideológicas, pero en esa mesa no se sentó el candidato, ni quien encabeza una disputa ideológica, se sentó el presidente electo de Chile a hablar con el presidente de Brasil, pensando cómo defendemos los intereses de nuestros pueblos y cómo desde miradas distintas podemos construir una cooperación real”, comentó.
Libertad, para quien hace el bien
En su oportunidad, Daniel Noboa, presidente de Ecuador, refirió que el fin último de las políticas en la región latinoamericana debe ser abatir la pobreza, como previamente destacó Lula da Silva, siendo ese el primer factor de estabilidad de la región latinoamericana.
“Al final la calle determina si lo hemos hecho bien o no. Al final es nuestro pueblo quien nos dice si su vida está bien o no”, afirmó.
El mandatario de derecha, cercano a Donald Trump, hizo patente uno de los sellos de su gobierno, el combate al crimen, dejando ver la forma en la que entiende el orden y la libertad.
“Lucho por la libertad y por un concepto básico, la libertad debe ser de la gente que hace las cosas bien. Y los criminales deben ser privados de la libertad. Darles libertad a criminales resta libertad a los demás, que queremos hacer las cosas bien”, asestó.




