Lilia GonzálezLa transición de elevar el contenido regional de 62.5 a 75% en la regla de origen automotriz arrojaría que las inversiones del sector en México se incrementen entre 5 y 10% durante los próximos cuatro años, monto que se sumará a los 5,000 millones de dólares que las automotrices ya tienen comprometidos en dicho lapso, sostuvo Manuel Nieblas Rodríguez, socio líder de la Industria manufacturera de Deloitte.

La estrategia del gobierno mexicano deberá centrarse en atraer inversiones de empresas fabricantes de partes y componentes de vehículos del futuro, como los híbridos, eléctricos y autónomos, y por supuesto con mayor innovación, comentó.

En entrevista con El Economista, el asesor de las firmas matrices de vehículos instaladas en el país afirmó que México no perderá su reconocimiento (ganado a nivel mundial) como uno de los fabricantes competitivos en el clúster automotriz en la región de Norteamérica, pero debe apostarle a la innovación y al talento.

“Sí veremos que se incrementan las inversiones, será entre 5 y 10% en los próximos cuatro años para que las compañías se enfoquen en el cumplimiento de las nuevas reglas, que es un tema clave. La idea de fabricar en un clúster automotriz es tener precios competitivos”, proyectó.

El acuerdo Estados Unidos-México-Canadá (USMCA, por su sigla en inglés, y que suple al TLCAN) fijó nuevas reglas de producir vehículos en Norteamérica, en donde establece elevar el contenido regional de 62.5 a 75% en el ensamble de un auto en un periodo de cinco años, lo cual representa “un reto” para la industria, porque las cadenas de suministro son especializadas y cambiar de proveedores o que hagan inversiones en América del Norte representa un desafío, admitió el especialista de Deloitte.

Sin embargo, Nieblas Rodríguez aseveró que este cambio “sí representa una oportunidad, porque aumentar contenido regional aumentarán las inversiones en la región”. Aunque advirtió que los capitales tratarán de enfocarse en el componente del porcentaje con zonas de 16 dólares la hora, y de atraerlos a México “se estará en posibilidad de captar en inversiones en desarrollo tecnología e innovación con empleos remunerados y sería fácil alcanzar el objetivo del nuevo acuerdo”.

Aun así, abundó el socio Líder de Deloitte, existen inversiones comprometidas por las empresas para los próximos cuatro años para el desarrollo de proveeduría, que son del orden de 5,000 millones de pesos. Si bien no son comparables con el monto de capitales desembolsados en el actual sexenio, por la llegada de plantas automotrices —en su mayoría asiáticas y europeas—, ahora se verán reflejadas en un mayor número de empresas con menores montos.

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