En medio de un proceso de reactivación económica en el que México y Estados Unidos realizan esfuerzos conjuntos para la relocalización y desarrollo de cadenas regionales de suministro, la contrarreforma eléctrica propuesta por el presidente Andrés Manuel López Obrador conllevará a que México pierda la oportunidad de ser una economía pujante y competitiva, y comprometerá la prosperidad de la región de América del Norte, alertó la American Chamber of México (AmCham).

Más de 1,000 empresas estadounidenses que operan en México expresaron su preocupación por los efectos que tendría la propuesta de reforma constitucional en materia de energía, ya que contraviene los compromisos establecidos por México en el Tratado México, Estados Unidos, Canadá (T-MEC), al reducir las opciones del suministro eléctrico.

De ser aprobada la reforma eléctrica, “afectaría a las familias e industria mexicanas por sus repercusiones medioambientales, económicas y de cumplimiento de compromisos internacionales, particularmente el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC)”, sentenció el organismo privado a los legisladores.

La AmCham afirmó que los consumidores mexicanos necesitan energía confiable, de fuentes diversas y a precios accesibles; sin embargo, la reforma constitucional en materia energética afectaría la competitividad de México y es contraria al espíritu del T-MEC.

Las inversiones del sector privado complementan a las del sector público y contribuyen a la seguridad energética, la competitividad del país y la integración de Norteamérica, por lo que la American Chamber pidió al Congreso a que enfoque la legislación en materia energética en: “economía y salud de los consumidores; el Estado de Derecho; la sustentabilidad; y la certidumbre en el entorno de negocios”.

Para el organismo empresarial internacional, la contrarreforma eléctrica afectará negativamente el clima de confianza y certidumbre necesaria para la recuperación, puesto que no plantea respetar, hasta su vencimiento, los esquemas regulatorios y contractuales, bajo los cuales se realizaron inversiones de largo plazo”.

La AmCham abundó que la iniciativa de López Obrador genera preocupación en las empresas del sector privado, eleva el riesgo de desabasto y podría aumentar el costo final de energía en los hogares mexicanos; además de aumentar los costos energéticos de las cadenas productivas en suelo mexicano y afectar negativamente la confianza de los inversionistas.

“Estamos convencidos de que la mejor forma de fortalecer la seguridad energética y competitividad del país es a través de la participación complementaria de diferentes empresas de los sectores público y privado que, en un ambiente de libre concurrencia y reglas estables, compitan para ofrecer energía limpia, confiable, resiliente y a precios asequibles a los hogares y empresas mexicanas”, dijo.

kg