La proporción de biodiésel usada en la mezcla con diésel es inferior al 5%, menos de la mitad del 10% obligatorio en Argentina, porque los productores no quieren vender el combustible a un precio oficial que consideran demasiado bajo, dijo este lunes la principal cámara de biocombustibles del país.

La cámara advirtió que los precios no alcanzan para cubrir sus costos, principalmente debido al alza que recientemente sufrió en pesos el aceite de soja, que cotiza en dólares, tras una fuerte devaluación en enero de la moneda argentina frente a la divisa.

En Argentina el principal insumo del biodiésel es el aceite de soja producido por las mismas fábricas mientras que el Gobierno regula los valores del biocombustible para el mercado doméstico.

La Secretaría de Energía no actualiza los valores del producto desde noviembre del 2013, antes de que el peso argentino sufriera una fuerte caída frente al dólar.

"Se está cortando (mezclando) muy por debajo del 5% porque las plantas no están entregando al mercado doméstico, ya que el precio no tiene relación con los costos. El precio (oficial) que dejaron publicado es muy bajo", dijo a Reuters Luis Zubizarreta, presidente de la Cámara Argentina de Biocombustibles (Carbio).

"El precio (del biodiésel) quedó retrasado con respecto al precio del aceite de soja, porque el aceite sí subió", agregó el titular de la entidad que agrupa a las principales empresas elaboradoras del producto en Argentina, como Cargill, Bunge y Louis Dreyfus.

Desde noviembre, la última vez que la Secretaría de Energía actualizó sus precios, el valor establecido para el biodiésel que producen las grandes empresas para mezclar con diésel es de 4,533 pesos por tonelada.

erp