Petróleos Mexicanos (Pemex) podría terminar pagando alrededor de 1,600 millones de dólares para adquirir la totalidad de la refinería Deer Park, en Texas, a Royal Dutch Shell, con lo que aumentará 2.6 veces el costo originalmente anunciado para esta adquisición de 50% de la planta a la que la estatal petrolera tendría que liquidar su deuda.

Y es que la petrolera del Estado solicitó alrededor de 1,6000 millones para adquirir esta refinería que tiene en coinversión a 50% con la angloholandesa. Este préstamo incluye una capitalización del Fondo Nacional de Infraestructura de México y un préstamo puente de los bancos comerciales, según documentos de Pemex vistos por Bloomberg.

Los fondos se utilizarán para pagar más de 1,000 millones de dólares de la deuda de la refinería, una parte del acuerdo que no estaba claro cuando se anunció la intención de adquisición de esta planta por parte de Pemex. Sobre esta capitalización, Pemex y Shell no emitieron comentarios.

En mayo, el director general de Pemex, Octavio Romero Oropeza, dijo que el precio de compra de la refinería con una capacidad de proceso de 340,000 barriles diarios de crudo era de 596 millones de dólares. Sin embargo, ese monto solo incluía la participación de Shell en la deuda de la empresa conjunta con la rama comercial de Pemex, PMI, en la que ambos socios tenían una participación del 50%, y no la deuda total de la refinería.

La solicitud de fondos para comprar la refinería fue aprobada en el consejo de administración de Pemex el 3 de noviembre, según un documento de la reunión del directorio, en el que se redactaron los montos.

Además de pagar la deuda para completar la transacción, Pemex también deberá pagar a Shell por activos como inventarios, según muestran los documentos.

El acuerdo se da después de que la Secretaría de Hacienda anunció una inyección de capital de 3,500 millones de dólares del gobierno destinada a reducir la carga de deuda de 113,000 millones de dólares que tiene Pemex, la petrolera más endeudada del mundo.

Según el presidente Andrés Manuel López Obrador, la adquisición de la nueva refinería de Deer Park permitirá a Pemex alcanzar la autosuficiencia en elaboración doméstica de las gasolinas que se consumen, pero ello, según ha planteado la Secretaría de Energía, será con la entrada en operaciones de la nueva refinería de Dos Bocas, que hasta después del primer trimestre del 2023 comenzará a procesar alrededor de 270,000 barriles diarios de crudo a una operación de 85% de su capacidad (340,000 barriles diarios), utilización que también se pretende para el resto de las refinerías nacionales, para la cual faltan todavía más de 754,000 barriles diarios de proceso en el sistema.

La compra del 49.005% de la refinería de Deer Park tiene también el objetivo de aumentar la venta de combustibles de Pemex, aunque cabe recordar que al ubicarse en Houston, la distribución nacional incurrirá en costos aduanales y de logística propios de las importaciones, aunque sea de la misma empresa, además de que estará regulada por autoridades de competencia estadounidenses en un mercado en que podría resultar más rentable vender los productos que se refinen que traerlos a México para su comercialización.

karol.garcia@eleconomista.mx