El presidente de la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC), Gustavo Arballo, consideró que el incremento de precios de materiales y los recortes presupuestales harán que el próximo año sea bastante complicado , por lo que se debe intensificar la búsqueda de alternativas para el desarrollo de obra pública.

Además, se tendrán que considerar los efectos del plan de gobierno de Donald Trump. El tema del 2017 no será un incremento por inflación sino un ajuste de precios. El aumento en la gasolina también nos obligará a ser creativos. Se están anunciando incrementos en acero o cemento, que podrían alcanzar 40% y tendremos que ajustar metas o considerar más recursos en términos privados , comentó.

En rueda de prensa, el líder empresarial dijo que no están en condiciones de absorber los aumentos y tendrán que trasladarlos a los clientes finales, entre ellos: compradores de vivienda, inversionistas de desarrollos o el propio gobierno, en todos sus niveles de operación.

El 2017 pinta diferente, complicado. Hay que buscar la forma de cómo le vamos a hacer para continuar, porque no se puede ni debe cambiar de golpe , agregó.

El titular de la CMIC reiteró que el crecimiento de la industria de la construcción en el 2016 ronda entre 1 y 1.4%, y el siguiente año, de manera previa, no tienen suficientes alientos. En materia de empleos, estimó cerrar año con poco más de 9 millones de empleados y se tiene previsto que en el 2017 se hayan sumado 60,000 más, que a pesar de ser un cifra menor a la del año pasado, son cifras positivas, que podrían mejorar, por ejemplo, por la reforma energética.

Nuevo aeropuerto

En relación al costo de construcción del nuevo aeropuerto para el centro del país, manifestó que es evidente que se tendrá que incrementar el financiamiento privado, que ya representa la mitad de los recursos, mientras que hace un año era visiblemente menor. Está previsto dar a conocer el fallo de la licitación para construir el edificio terminal el 6 de enero próximo que, por cierto, es una obra que ronda los 82,000 millones de pesos y durante el tiempo que dure su desarrollo, estará expuesta a un escalamiento de precios, por lo que se debe mirar con atención al sector empresarial , agregó.

alejandro.delarosa@eleconomista.mx