La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) inició el 17 de octubre del 2019 la construcción del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) sin contar “con el proyecto totalmente terminado y autorizado por la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) ni con el estudio de aeronavegabilidad previamente a la realización de los trabajos, o en su caso, con un avance en su desarrollo que permitiera ejecutarlo, informó la Auditoría Superior de la Federación (ASF).

En su revisión del 2019 también se destacó que ante la falta avances en los trabajos de interconexión de los aeropuertos de la Ciudad de México y el de Santa Lucía, existe el riesgo de que la última terminal inicie operaciones en marzo del 2022 y pidió se actualice estudio costo beneficio para dimensionar el impacto de la pandemia de Covid-19 en las proyecciones de demanda.

Sobre la falta de estudios, la Sedena dijo que al momento de iniciar la obra estaban en ejecución, que ya contaba con información suficiente para iniciar y que la AFAC autorizó las características para el desarrollo de la pista central, la terminal, el servicio de salvamento y extinción de incendios, el eje central de circulación, el centro de transporte multimodal, la terminal de autobuses, entre otros, entre mayo y junio del 2020.

Por lo anterior, se recomendó a la dependencia a que instruya a sus áreas responsables, “a fin de que se cercioren de que, en lo sucesivo, antes del inicio de la ejecución de los trabajos de las obras públicas a su cargo, se cuente con los estudios necesarios y con los proyectos ejecutivos tanto arquitectónicos como de ingeniería terminados y autorizados”.

Sobre los trabajos para conectar vía terrestre los aeropuertos, la ASF señaló que si bien se comenzaron las obras en 17 de los 20 frentes del aeropuerto (el 85.0%), no se registraron avances en los frentes relacionados con la interconexión del AIFA y el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM).

alejandro.delarosa@eleconomista.mx