Las importaciones estadounidenses de productos procedentes de México alcanzan un valor añadido de 40% de insumos, partes y componentes de Estados Unidos, de acuerdo con un estudio del Buró Nacional de Investigaciones Económicas (NBER, por su sigla en inglés).

El NBER es la organización de investigación económica más grande de Estados Unidos, localizada en Cambridge, Massachusetts, y de capital privado sin fines lucrativos.

Entre sus mayores proveedores, Estados Unidos tiene con México el más alto grado de integración en los productos que importa.

Los insumos, partes y componentes estadounidenses llegan a 25% en los productos finales que Estados Unidos compra de Canadá, el segundo país con el que está más integrado.

Le siguen en esa relación Malasia (8%), Corea del Sur (5%), China (4%), Brasil (3%), la Unión Europea, Japón e India (2% cada uno) y Rusia (1 por ciento).

Muchas importaciones de la mayoría de los países del mundo son lo que ellas aparentan ser -productos extranjeros-, pero lo mismo no puede ser dicho de las importaciones de México , dijo Christopher E. Wilson, socio del Woodrow Wilson International Center for Scholars.

Esto se debe a que, durante el ciclo de producción, partes y materiales frecuentemente cruzan el sur de la frontera numerosas veces mientras las fábricas de Estados Unidos y México trabajan juntas para manufacturar un producto , agregó.

México se ubicó en el 2011 como el segundo destino de las exportaciones de Estados Unidos, con una participación de 13%, sólo superado por Canadá.

En sentido inverso, las importaciones mexicanas de productos procedentes de Estados Unidos cuentan con un valor añadido de 42% de insumos, partes y componentes de México.

El estudio fue realizado por Robert Koopman, William Powers, Zhi Wang y Shang-Jin Wei, bajo el título de Give Credit Where Credit is Due: Tracing Value Added In Global Production Chains (Dar crédito donde el crédito es debido: siguiendo el rastro del valor añadido en las cadenas de producción global). La tendencia en el comercio entre México y Estados Unidos es una muestra de lo que ocurre en otras regiones del mundo sobre lo que se ha llamado producción compartida, también conocida como especialización vertical, la cual ocurre cuando dos o más naciones colaboran en la manufactura de un producto específico.

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