Aunque México está lejos de enfrentar una crisis petrolera profunda -como sí lo están otras naciones exportadoras de crudo-, el gobierno federal debe prevenirse con acciones de planeación eficiente en el gasto público y ejecutar la reforma hacendaria pendiente antes del 2016, cuando pudieran tener efectos negativos los bajos precios del petróleo, alertó el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), Gerardo Gutiérrez Candiani.

El sector empresarial descarta que la cotización cambiaria sea un motivo de preocupación durante el año, y observa que para fines del 2015 el dólar descenderá entre 13.50 y 13.90 pesos. En cambio, encendió las luces amarillas para el petróleo, el cual tendrá una menor plataforma de producción en tanto no se ejecuten los nuevos proyectos de exploración.

El líder empresarial anticipó que el 2015 será un año más halagüeño respecto de los anteriores, pero si el gobierno no toma sus previsiones, en el 2016 podrían derivar graves efectos, toda vez que se cubrió el total de los ingresos petroleros para el ejercicio 2015 con coberturas, a un precio promedio de 76.4 dólares por barril, más una cuenta complementaria del fondo de estabilización de los ingresos presupuestarios; pero a fines de año los contratos a futuro no llegaban a niveles de 80 dólares por barril sino hasta los inicios de la década del 2020.

Resolver pendientes

En un escenario así, los problemas estarían más hacia el 2016, para lo cual habría que tomar previsiones a tiempo con planeación y eficiencia en el gasto público y la reforma hacendaria pendiente , alertó a través de su mensaje semanal La Voz CCE.

Gerardo Gutiérrez reiteró que puede descartarse para este año un escenario de crisis o condiciones estructurales que pudieran compararse a las de otros momentos en que se presentó baja en precios de petróleo, volatilidad en el tipo de cambio o problemáticas políticas y sociales.

La estructura de nuestra economía es mucho más diversificada que la de la mayoría de estas naciones. En 1982 nuestras exportaciones de crudo representaban poco más de 75% del total; hoy son menos de 12% y la contribución de esa industria al PIB está en torno a 6 por ciento.

No obstante, exhortó a que tiene que ser un año para tomar decisiones, resolver pendientes y consolidar una plataforma económica preservando la estabilidad macroeconómica.

Desempeño en el 2015

Mercado interno, sin señales positivas: CEESP

El sector privado del país anticipó que el mercado mexicano mantendrá una actividad débil durante el 2015, al no dar señales de recuperación, a pesar de que el motor externo refleja dinamismo desde la segunda mitad del 2014.

El constante ajuste a la baja del pronóstico de crecimiento del PIB para todo el 2015 anticipa un panorama complicado, en el que destacan factores como la constante precarización del mercado laboral, aun cuando se aprobó un aumento al salario mínimo para este año de 4.2%, ligeramente por arriba de la inflación esperada , acotó el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).

Expresó que el frágil avance que muestra la economía mexicana refleja una debilidad aun mayor que el modesto crecimiento promedio anual de los últimos 20 años, pues mientras en ese lapso la tasa de crecimiento por año fue de 2.6%, para el 2014 se prevé un avance de 2.2%, apenas.

En su análisis económico semanal, el organismo aglutinado en el Consejo Coordinador Empresarial explicó que dados los recientes resultados de la evolución de los principales indicadores económicos del país, es evidente que la tasa de crecimiento para el 2014 estará muy por debajo de lo que se estimó a principios del año.

Abunda que lo más preocupante es que no se perciben indicios claros de un repunte en los próximos meses.

El 2015 es un año de desafíos. Consolidar la eficiencia de las reformas estructurales es un factor fundamental para lograr un fortalecimiento del entorno macroeconómico del país y fuente de bienestar social , consideró su director, Luis Foncerrada.

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