¿Imaginas una bolsa hecha con envolturas de un chocolate que recién comiste? Fundación Mitz lo hace desde hace 11 años trabajando la economía circular, a través de la cual ayuda a cuidar el medio ambiente, capacita a mujeres y otorga becas educativas a niños que las necesitan.

Fundación Mitz se ha transformado en una importante aliada de la empresa Mars en su plan de sustentabilidad. “Estamos construyendo desde unos desperdicios economías que están ayudando a familias mexicanas a salir adelante, con este pretexto les vamos enseñando a las mujeres desde cómo diseñar, trabajar en equipo, comercializar, costear productos, entre otras cosas”, comentó en entrevista Judy Romano, fundadora y presidenta de Mitz.

En el país, existen pocas fundaciones productivas, una de ellas es Mitz, que en lugar de acercarse a las corporaciones a solicitar un donativo, les piden oportunidades de trabajo para las mujeres que representan, así las empresas donan generosamente el papel de envolturas que ya no utilizan y Mitz lo transforma en productos con valor, como bolsas, carteras, lapiceros, llaveros, portapasaportes u otro accesorio, haciendo el modelo un ganar-ganar, ya que los productos son comprados por la compañía y pueden encontrarse en sus tiendas M&M’s ubicadas en Londres, Las Vegas, Nueva York y Orlando.

Artesanas

Mitz puede reclutar anualmente hasta 150 mujeres nuevas, quienes pasan a través de un proyecto donde se les desarrollan ocho competencias que tienen que ver con salud, finanzas, relaciones interpersonales y el yo, que es lo más importante de recuperar en todas estas comunidades, que las mujeres vean y reconozcan en ellas mismas todo el potencial que tienen, y con este trabajo durante año y medio, ellas pueden salir a emprender.

Mariana Padrón es artesana de Mitz y fue una de las primeras beneficiarias que conoció el proyecto cuando sus hijos iban a la escuela y les ofrecieron la capacitación para aprender a tejer los productos con desperdicios industriales. “Pocas mamás entramos al proyecto, pero poco a poco fue creciendo y se fueron integrando más personas de la comunidad, no sólo de la escuela, sino de toda la comunidad de Palo Solo en Huixquilucan”.

Por su parte, Paulina Ruíz-Lang, gerente de Comunicación de Mars Wrigley, comenta: “Tenemos más de 11 años trabajando con Mitz y lo mejor es que no es un proyecto de beneficencia o responsabilidad social tradicional en el que nosotros como empresa vamos y regalamos nuestro empaque o aportamos tiempo de nuestros asociados con voluntariado, cosa que también sucede, pero no sólo se queda en eso, es un proyecto de economía circular, ganar-ganar”.

Ventas

Los 11 años de relación Mars-Mitz se han traducido en más de 315,000 productos vendidos y se ha capacitado a más de 720 mujeres, lo que ha significado más de 9 millones de pesos en salarios justos.

Finalmente, la gerente de comunicación de Mars dice que las utilidades de las ventas de los productos se utilizan para dar becas educativas a hijos de las mujeres que trabajan en la fundación, “hoy por hoy se han invertido más de 2.6 millones de pesos en becas que equivalen a más de 994,000 horas de educación, así que además de que las utilidades pagan sueldos justos, ayudan al ambiente, empoderan a las mujeres y dan becas a niños de las comunidades. Nuestro lema como Mars es: ‘el mundo que queremos mañana empieza con la forma como hacemos negocios hoy’, y hoy lo que hacemos con Mitz garantiza un mejor mañana”.

En tanto, Judy Romano destaca que “lo más trascendental es aprender a crear estas redes de colaboración, hoy en día somos un ejemplo de cómo el sector privado puede colaborar con el sector social y enriquecernos mutuamente; Mars nos ha dado cosas que, de otra forma, nosotros no podríamos tener y nosotros estamos aportando más de una manera viable e inteligente de cómo canalizar desperdicios y de esta forma crear más beneficios mutuos”.