La startup Kavak continúa con sus planes de crecimiento por América Latina y este martes anunció el inicio de operaciones en Brasil con una inversión de 500 millones de dólares. Con su llegada a Brasil, la firma cofundada por Carlos García Ottati, Roger Laughlin y Loreanne García, sumará su tercer territorio en América Latina.

Desde su fundación en 2016, Kavak ha tenido un importante crecimiento al alcanzar una valuación de 4,000 millones de dólares, convirtiéndola en el primer unicornio mexicano, con una valuación superior a los 1,000 millones de dólares. Con su más reciente valuación, Kavak se ha convertido en la cuarta startup más valiosa detrás del banco neobrasileño NuBank, la colombiana Rappi y la firma de medios de pagos uruguaya dLocal.

En abril pasado, la compañía dedicada a la compraventa y financiamiento de autos seminuevos levantó 485 millones de dólares en una ronda de financiamiento de los fondos D1, Ribbit, Bond y el Founders Fund que serían destinados para continuar con sus objetivos de crecimiento que ahora apuntan hacia Brasil.

Los planes de Kavak en Brasil iniciarán en la ciudad de Sao Paulo, donde la compañía instalará su primer centro de reacondicionamiento, el más grande de América Latina, y de ahí contempla expandirse hacia sus principales capitales. La ciudad de Sao Paulo con sus 11.9 millones de habitantes, representa el 30% del mercado brasileño y será el punto de partida en el país, donde la compañía prevé comprar 100,000 autos seminuevos y vender más de 50,000 unidades para el cierre del 2022. Además, estima cerrar el 2021 con una plantilla de 1,000 trabajadores en sus tres países.  

Roger Laughlin, cofundador de Kavak, explicó en entrevista con El Economista que Brasil es un mercado con muchas oportunidades para la compañía por su tamaño de mercado, donde se registran anualmente 10 millones de transacciones, casi el doble del mercado mexicano y es el tercer mayor mercado a nivel mundial después de Estados Unidos y China.

“La ambición de Kavak es una ambición global, no solamente de América Latina, pero este primer paso de expansión internacional que estamos haciendo, lo estamos dando en Brasil y lo hacemos en un mercado que pensamos puede ser nuestro mercado más importante”.

La inversión que realizará la compañía en el país sudamericano es su mayor compromiso financiero hasta la fecha y “todo lo que hemos venido construyendo en estos cinco años, todos los aprendizajes, todo el capital que hemos levantado nos ha preparado para poder entrar en Brasil con esta fortaleza”.

A partir de sus experiencias en firmas como GroupOn y Linio, el venezolano Roger Laughlin encontró también que los latinoamericanos presentan más similitudes como consumidores y el contexto también es similar, “los procesos para la compraventa de autos son poco transparentes, poco seguros y llenos de posibles fraudes”.

“Brasil presenta condiciones muy similares a las de México, desde una baja penetración de financiamiento, mucha informalidad, muchos problemas en las transacciones, una penetración alta de compra entre personas físicas particulares, pensamos que hay mucho qué hacer en Brasil y nuestra propuesta puede generar un impacto muy positivo no sólo en el consumidor brasileño sino en el ecosistema que existe alrededor del carro”.

Brasil siempre estuvo entre sus planes de Kavak y Laughlin mira ese mercado “con mucho respeto porque entiendo la complejidad del mercado brasileño y por eso quisimos prepararnos muy bien y construir muy bien México para poder enfocarnos después en Brasil”. La compañía ha creado un equipo 100% de talento local para poder concretar su expansión.  De acuerdo con el cofundador de Kavak, aunque en México la compañía tardó cuatro años en expandir sus operaciones hacia Guadalajara, Monterrey, Querétaro y Puebla, en Brasil su proceso será más rápido gracias a la experiencia obtenida en estos dos territorios. En agosto del 2020, Kavak inició sus operaciones en Argentina con una inversión de 20 millones de dólares tras fusionarse con la firma  Checkars.

Hacia adelante, Kavak tiene planes de seguir creciendo en América Latina y también hacia otros países donde puedan generar un impacto. “Estamos buscando lugares en los que podamos transformar el mercado, donde podamos irrumpir y donde (…) todas las soluciones que estamos construyendo puedan tener un cambio profundo y permanente en esos mercados”.

(Con información de Rodrigo Riquelme).

antonio.becerril@eleconomista.mx