La startup de compraventa de vehículos usados Kavak obtuvo 485 millones de dólares en una ronda de financiamiento serie D liderada por D1, Ribbit, BOND y Founders Fund. Después de haber reclamado el título del primer unicornio mexicano con una valuación de 1,150 millones de dólares, la compañía fundada por el venezolano Carlos García Ottati alcanzó con esta nueva inversión un valor de 4,000 millones de dólares. 

De acuerdo con Federico Ranero, director de Operaciones de Kavak, la nueva valuación convirtió a Kavak en la cuarta startup más valiosa de América Latina, con lo que la compañía ahora se codea con otros unicornios como el neobanco brasileño NuBank, la startup de entregas Rappi o la uruguaya de medios de pago dLocal y además la inserta entre las 10 empresas más valiosas de México.      

Ranero habló con El Economista desde Brasil, donde la compañía ya está poniendo en marcha su operación y a donde se destinará buena parte del financiamiento que acaban de recibir. 

Brasil es un mercado fascinante. Yo estoy aquí con el equipo, que tiene ya cientos de personas. Iniciamos una fase de venta, comprando autos y reacondicionándolos y estamos echando ya toda la maquinaria para hacer un lanzamiento oficial”, dijo Ranero.

Mientras que Kavak estima que el mercado mexicano de autos usados y seminuevos alcanza un valor anual de 60,000 millones de dólares, el de Brasil representa para la compañía un total de 100,000 millones de dólares, es decir que el mercado brasileño es 1.7 veces mayor que el mexicano y por esta razón, Ranero admite que este será su principal objetivo en los próximos meses, aunque no será el último.   

Kavak es una compañía de compraventa de autos seminuevos por internet. Fundada en 2016 por Carlos García Ottati, Roger Laughlin y Loreanne García, también se ha convertido en una de las primeras startups en conseguir la internacionalización, tras su llegada al mercado argentino en alianza con Checkars y una inversión de 10 millones de dólares. 

En 2020, Kavak recibió una ronda de financiamiento de alrededor de 50 millones de dólares por parte de Softbank y Polygon y desde entonces, su crecimiento ha sido exponencial, lo mismo que sus requerimientos de capital, con lo que tan sólo en los dos años más recientes ha levantado la mayor parte de los 900 millones de dólares que ha recaudado en sus cuatro años de existencia.

Después de convertirse en un unicornio, en el segundo semestre del 2020, la compañía comenzó a expandirse de forma acelerada. Abrió operaciones en Guadalajara, Monterrey, Puebla y Querétaro y comenzó a explorar el mercado brasileño, en el que ahora ya está iniciando sus operaciones. Pero de acuerdo con Ranero, Kavak también quiere cruzar el Atlántico para llegar a otros países en desarrollo, similares a México y Brasil.

Aunque el directivo no quiso abundar en los mercados a los que la compañía aspira a llegar en los próximos 24 meses, sí adelantó que se trata de mercados en los que las fricciones entorpecen el proceso de compraventa de vehículos por cuestiones financieras, legales o incluso, en aquellos en donde este proceso se realiza en la mayoría de los casos de manera informal entre particulares, lo que pone en riesgo la seguridad de los vendedores o compradores.        

“Buscamos mercados en los que a través de nuestro modelo podamos impulsar la formalización, la transparencia y podamos disminuir el riesgo de comprar o vender un auto. Lo que vemos es que ese tipo de fricciones tienden a ocurrir en países en desarrollo o en países emergentes, es decir que nuestra propuesta de valor se ata mucho mejor ahí”, dijo.  

rodrigo.riquelme@eleconomista.mx