El período de gracia que se otorgó a las empresas para cumplir con el nuevo etiquetado de alimentos y bebidas no alcohólicas será insuficiente, por lo que existe el riesgo de perder un inventario de cinco millones de productos con un valor de 20,000 millones de pesos que sería imposible vender antes del 30 de noviembre próximo, alertó el sector empresarial.

En voz de Enoch Castellanos, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra), los industriales acusaron errores e “ignorancia” de las autoridades en el reglamento sobre la aplicación de la nueva NOM 051, al afirmar que sin haberse puesto en marcha (el próximo primero de octubre), la presión hacia los empresarios “ya es fuerte” para el cumplimiento adelantado de los engomados y sin cumplir con la información de educación nutrimental.

Enoch Castellanos afirmó que existe incertidumbre sobre los nuevos etiquetados de los empaques de los alimentos, debido a la falta de reglas claras y ante la falta de solidaridad de los grandes compradores (tiendas de autoservicio como Walmart, Soriana, Chedraui, otras), así como las especializadas como OXXO, los proveedores deben cumplir con el nuevo etiquetado desde el 15 de agosto pasado, “muchos pequeños y micro empresarios pasarán a la informalidad para colocar sus productos, al no poder cumplir con la ley”.

Al menos 20 empresas dedicadas a fabricar galletas, moles, granolas, botanas, entre otros productos caseros, las cuales eran clientes de la Asociación Mexicana de Etiquetado, Etiquetado Nutrimental, Capacitación y Emprendimiento (AMEENCE) han “tirado la toalla”, ante el costo que les representa el grabado (diseño), la impresión y la mano de obra del nuevo etiquetado frontal.

Mariana Curiel, presidenta de la AMEENCE afirmó que algunas empresas han optado por aplicar engomados (stickers) a los productos que forman parte del inventario, cuyo costo asciende entre 30 centavos a 2 pesos por pieza; mientras que el grabado (diseño) asciende entre 10,000 y 20,000 pesos en un producto, más las impresiones en millares de las etiquetas.

La norma entra en vigor el primero de octubre próximo, pero el acuerdo interinstitucional que publicó la Secretaría de Economía da opción a que, si cumples con la norma actual del 2016, se tiene el derecho a 60 días más para cumplir con la norma próxima, “pero muchas empresas tienen inventarios de uno hasta cinco años, así que 60 días no es la solución y la bola del problema se hace más grande, porque tendrás excesos”, dijo Curiel.

De acuerdo con el presidente de la Canacintra, el periodo de 60 días de nada servirá para las empresas que poseen grandes inventarios, y que incluso podrían destruirse más de cinco millones de unidades, en todas sus presentaciones y tamaños.

“Las micro y pequeñas medianas empresas que fabrican frituras, pulpa para aguas frescas, salsas, otros, necesitan saber cuáles son las reglas porque hay algunas que no están claras, sobre todo, porque en esta etapa se revisan los ingredientes añadidos no los naturales”, dijo Enoch Castellanos.

“La norma salió con errores desde su publicación en el Diario Oficial de la Federación, el 27 de marzo (de este año) en la edición vespertina, los errores son que citan numerales que no existen, mencionan cosas incorrectas, se contradice, imágenes con octágonos y texto dice otro. Hay numerales fantasmas, según la figura tal a la que hacen referencia y no existe. Son cuestiones que, a la hora de revisar la norma, te preguntas cómo publicaron esa ley con imprecisiones”, lamentó, por su parte, Mariana Curiel.

lilia.gonzalez@eleconomista.mx