La conclusión del programa de estímulo y la debilidad de la producción industrial en Estados Unidos podrían moderar el crecimiento de la actividad manufacturera de México, estimó el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).

El programa de flexibilización cuantitativa, el QE2 -que inició la Reserva Federal hace unos meses para inyectar 600,000 millones de dólares adicionales a la economía estadounidense-, termina a finales de este mes.

Es uno de los riesgos principales en un momento dado , refirió Jonathan Heath, vicepresidente del Comité del Indicador IMEF.

Por lo pronto, el índice manufacturero del Instituto aumentó a 53.7 puntos en mayo, desde los 53.3 puntos del mes previo.

El Indicador varía en un intervalo de 0 a 100 puntos y el nivel de 50 puntos representa el umbral entre una expansión (mayor a 50) y una contracción (menor a 50) de la actividad económica sin proporcionar información específica sobre la magnitud de los cambios esperados.

Una serie de indicadores relacionados con la producción industrial de Estados Unidos, destino principal de las exportaciones mexicanas, apunta hacia una desaceleración en este sector , indicó el IMEF en un reporte.

Dada la alta correlación de la producción industrial de México con la de Estados Unidos, las recientes señales de debilidad en el sector manufacturero de Estados Unidos constituyen un factor de riesgo para la actividad industrial mexicana en los próximos meses , agregó.

ÍNDICE NO MANUFACTURERO TAMBIÉN SUBE

Por otra parte, el indicador no manufacturero -que anticipa la actividad en los comercios y servicios- se ubicó en 53.1 puntos en mayo, arriba de los 52.7 puntos del mes previo. Ambos indicadores ayudan a inferir la posible evolución de la economía de México en el corto plazo.

Según el IMEF, las cifras sugieren que la actividad comercial y de servicios seguirán en recuperación, pero serán limitadas por la débil situación del mercado laboral que existe y por el otorgamiento de créditos.

Lorena Domínguez, presidenta del Comité del Indicador IMEF, planteó que la débil demanda interna y el alto nivel de desempleo en Estados Unidos se muestran como factores de riesgo, tanto para la economía de ese país, como para la de México.

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