Diversos representantes de la industria aérea y la venta de turbosina en América Latina señalaron que la actual crisis por el Covid-19 representa una oportunidad única para revisar las políticas de precios vigentes en el combustible de avión, “con el fin de avanzar hacia una apertura y transparencia, necesarios para la industria”.

En América Latina, los costos de la turbosina representan casi el 34% de los gastos totales de una aerolínea, mientras que a nivel mundial el porcentaje es más cercano al 24 por ciento. “El impacto es muy grande. Creemos que necesitamos trabajar todos juntos —aerolíneas, aeropuertos, proveedores y gobiernos— para comprender la importancia de este tema”, señaló José Ricardo Botelho, director general de la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo (ALTA).

Vanessa Viola, vicepresidente senior para América Latina de Argus Media, señaló que la pandemia hizo evidente la necesidad de que haya transparencia en los precios de la turbosina en el sector de la aviación. “Si hay mayor transparencia significa que los precios (de la turbosina) reaccionarán de forma más eficiente a las señales del mercado. En cambio, la falta de transparencia limita la capacidad de los participantes del mercado de desarrollar una percepción realista en el balance entre oferta y demanda. Que existan precios transparentes es fundamental para ayudar en proceso de recuperación del sector aéreo”, analizó.

“En este momento, las aerolíneas están reactivando sus vuelos y están mirando los mejores costos para seleccionar los aeropuertos de origen y destino con los que hacer vuelos pilotos y reanudar frecuencias. El precio de combustible será clave y ayudará a una reactivación más ágil del sector, especialmente en vuelos internacionales”, señaló por su parte, Marta O’Meara, representante de la empresa Chevron.

David Ortiz, gerente de abastecimiento de combustible para Grupo Aeroméxico, señaló que el país iba en buen camino, en parte por el acierto que representó la Reforma Energética. Sin embargo, la pandemia puso en pausa el crecimiento y la construcción de nueva infraestructura, además de que aún hay oportunidades para mejorar en el tema de la turbosina.