Durante noviembre del 2021 en México se ensamblaron 248,960 autos ligeros lo que representó una caída de 20.2% en relación con el nivel registrado el mismo mes del 2020 (312,184 unidades).

Las problemáticas globales en la cadena de suministro de componentes han afectado de manera importante a la industria manufacturera, especialmente a la industria automotriz; lo que explica que pese a la reapertura económica los niveles de producción total sean incluso más bajos que durante el 2020, cuando la actividad industrial operaba sobre niveles más bajos por la pandemia. 

La escasez de insumos ha golpeado a la mayoría de las firmas automotrices que tienen plantas de producción en México. Las únicas que esquivaron la caída fueron Ford Motor, Toyota y Honda con crecimientos de 31.0, 26.9 y 19.1% respectivamente, de acuerdo con cifras reportadas por la AMIA (Asociación Mexicana de la Industria Automotriz) publicados por el Inegi. 

Por su parte, las caídas más pronunciadas en la producción total de vehículos ligeros las enfrentaron la china JAC, la alemana Mercedes Benz y la estadounidense General Motors que presentaron caídas de 96.5, 69.2 y 43.7% respectivamente.

La producción de autos en México se mantiene baja y en consecuencia las ventas tanto al interior del país como los envíos al exterior continúan en números rojos también. Durante este penúltimo mes del 2021 las exportaciones cayeron 16.5% en comparación internaual, mientras que las ventas se contrajeron 13.5% aún con todos los incentivos al consumo impulsados por El Buen Fin.

A la expectativa de los próximos meses las instituciones financieras y organizaciones internacionales pronostican que las problemáticas en la cadena global de suministro y la escasez de insumos podría extenderse hasta finales del 2022.