Los precios máximos al público del gas licuado de petróleo (LP) que implementó la Comisión Reguladora de Energía (CRE) desde este domingo hasta el 7 de agosto son 9% más bajos en el promedio nacional, de las 145 regiones que estableció, en comparación con el último reporte de precios reales en que los distribuidores de este combustible los vendieron en el promedio nacional según el último reporte del regulador.

Al llegar al 30 de junio, el precio en el promedio ponderado de las 32 entidades federativas fue de 25.19 pesos por kilogramo, según el reporte de la CRE, mientras que en el listado de precios tope a que podrán vender esta semana estos comercializadores, el precio máximo promedio simple es de 22.91 pesos por kilogramo. 

Cabe recordar que se volvió a este control de precios que ya existía antes del 2016 luego de que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador reconociera que no había podido cumplir su compromiso de que el gas LP no subiera más que la inflación. Al 30 de junio pasado, el aumento interanual del precio promedio nacional fue de 32.8%, más de cinco veces la inflación general. 

Por entidades, el precio en la Ciudad de México deberá ser de máximo 21.33 pesos por kilogramo, lo que implica que se reduciría hasta en 21.5% que son 5.85 pesos por kilogramo menos en comparación con el promedio ponderado de esta entidad al 30 de junio.

En el mismo comparativo, en el Estado de México el precio al público como máximo podrá ser de 21.46 pesos por kilogramo, lo que implica una reducción de 18.9% o 5 pesos si se compara con el promedio ponderado real al que se vendió al 30 de junio. 

karol.garcia@eleconomista.mx