El hecho de que el gobierno de Andrés Manuel López Obrador desestime las necesidades y apoyos para las empresas por la emergencia del Covid-19, llevará a agravar el deterioro de la actividad económica en México, y para este año se podría decrecer no a 3% sino a doble dígito, alertó la iniciativa privada.

El Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP) demandó a las autoridades federales flexibilización laboral para obtener los recursos de las cuentas del Infonavit y Afores para que puedan ser fácilmente utilizadas para amortiguar, al menos parcial y temporalmente, las pérdidas de empleo o ingresos. "Y quizá esto no sea suficiente, por lo que habría que pensar en otros esquemas de apoyo", urgió.

"El principal motor de crecimiento, generador de empleo y fuente de recursos es el sector privado. No facilitar la operación de las empresas en estos tiempos, y más aún, utilizar prácticas intimidatorias o persecutorias, simplemente aumentará el encono social en contra de ellas, sin ningún beneficio palpable para el empleo productivo y para la capacidad productiva del país", advirtió.

Al considerar como "improbable" el plan gubernamental para crear 2 millones de empleos para los próximos nueve meses, el sector empresarial no cesará en insistir en el apoyo gubernamental, necesario para proteger el empleo formal, en la medida de lo posible.

"Enfrentar la crisis y al mismo tiempo cumplir con las obligaciones fiscales y patronales será imposible tarde o temprano para la mayoría de las empresas", advirtió.

El organismo aglutinado en el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) dijo que es ilusorio que el gobierno espere el incremento de la recaudación y al mismo tiempo se puedan crear 2 millones de empleos en los próximos nueve meses. "De hecho, se anticipa un escenario a la inversa, en el que la recaudación se contraiga sustancialmente y se pierdan quizá más de un millón de puestos de trabajo".

Los empresarios señalaron que la manera más eficiente y directa de mitigar los efectos sobre el empleo formal es mediante el apoyo a las empresas, pues éstas son quienes lo generan. "Si bien es cierto que el énfasis debe ponerse sobre las empresas más débiles, que en general son las más pequeñas, el enfoque no debe ser sólo ese. Las microempresas (hasta 10 trabajadores) generan el 38% del empleo formal y las pequeñas (entre 11 y 50) el 15%, las empresas grandes (más de 250) emplean al 32% y las medianas (entre 51 y 250) al 16 por ciento".

El CEESP cuestionó los programas sociales sobre cómo pueden mitigar los efectos de la crisis, ya que dijo que la información sobre los padrones y cobertura de los programas no permite concluir que la cobertura sea suficiente.

"La falta de cobertura será un problema especialmente en las zonas urbanas, en las que los trabajadores informales no podrán quedarse en casa porque no tienen otro medio de vida. Y la demanda por sus servicios en la calle se reducirá sensiblemente", abundó.