El 2022 continuará marcado como un año “difícil” para la industria automotriz, y aunque espera estabilidad en el abasto de semiconductores a nivel mundial, la producción, exportación y ventas de autos en México se verán “arrastrados”, al menos durante el primer semestre por la ausencia de chips; mientras que se sumarán nuevos obstáculos, entre ellos el nivel inflacionario con incremento de precios y disminución en el poder adquisitivo de los consumidores de vehículos.

Al cierre del 2021, Norteamérica fue la región que mayor impacto presentó por la ausencia de semiconductores para el armado de vehículos, con la participación del 26% en afectaciones, y dejar de producir 2 millones 472,038 unidades. De dicho monto, a Estados Unidos le correspondió 1.5 millones de unidades; a México 603,329 autos y Canadá con 382,961 vehículos, informó Alberto Bustamante, presidente de la Industria Nacional de Autopartes (INA).

“Esta afectación, todavía la vamos a traer en el 2022… se observa una estabilización en la proveeduría de semiconductores a mediados de año, pero lo seguiremos arrastrando (el problema de abasto)”, sostuvo el dirigente de la industria de autopartes.

En el mundo se produjeron 75.5 millones de vehículos ligeros, y por la escasez de chips, se dejaron de fabricar 9 millones 532, 585 unidades, de acuerdo con INA, basado en información de IHS Markit.

Luego de que Norteamérica encabezara la mayor afectación en la fabricación de autos, le siguió Europa, que tuvo impacto de 2 millones 385,260 unidades, equivalente a una participación de 25%; China ocupó el tercer impacto en el ensamblaje, con 1 millón 824,374 unidades (19% de participación).

Mientras que Japón y Corea perdieron la fabricación de 1 millón 682,740 unidades, al representar el 18%; Sudamérica (que integra a Brasil, Colombia y Argentina, otros) dejaron de producir 715,953 unidades (8%) y Asia del sur con 437,220 vehículos (5%), y Medio Oriente-África le restó 15,000 autos, con apenas un impacto de 0.2% durante el 2021.

En conferencia de prensa virtual para dar a conocer los detalles del reporte automotriz 2021, el director de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), Fausto Cuevas, dijo que la capacidad instalada de las empresas que ensamblan autos en México es del 70%, pese al incremento en la demanda.

“Seguimos estando en niveles de exportación por debajo de los niveles de la pandemia. Hemos dejado de exportar 685,000 unidades en el 2021, contra el 2019. Estamos un efecto de demanda importantes, pero falta de oferta de producto, lo que nos lleva a baja de producción y exportación”, explicó.

En el sector de los distribuidores existe confianza en que el mercado de los semiconductores se estabilice en los próximos meses, sin embargo, encendió las alarmas por el aumento inflacionario, que llevará a incrementar los precios de los vehículos, merma en el poder adquisitivo y endeudamiento de los consumidores, comentó Guillermo Rosales, presidente de la AMDA.

Ante ello, estimó que para este año repunten las ventas de autos ligeros marginalmente en 2.4% comparado con el 2021, para que las empresas automotrices coloquen en el mercado mexicano 1 millón 39,000 carros.

Derivado de la crisis sanitaria que ha impactado a la economía en general, con alzas inflacionarias, el costo de insumos originó el aumento en los costos de los vehículos nuevos, en 8.5% promedio registrado hasta noviembre del 2021, en comparación con el precio que tenían a igual mes del 2020.

“Por lo que toca a los precios de los vehículos, tanto la insuficiencia en la producción y el suministro para la industria de micro chips como el incremento en el precio de prácticamente todas las materias primas que se encuentran presentes en un vehículo, hablando del acero, del aluminio, el vidrio, el costo de la energía para poder  accionar las plantas, los costos de logística, los fletes marítimos, ferroviarios, terrestres, la disposición de contenedores han tenido incrementos significativos y con esto el costo de manufactura de un vehículo ha incrementado de manera relevante y por ello los precios al consumidor también han tenido una alza", explicó Guillermo Rosales.

lilia.gonzalez@eleconomista.mx