La problemática mundial de escasez de semiconductores, así como las diversas variantes de la pandemia por Covid-19 y el incremento en el costo de transporte marítimo, impidieron que México rebasara la barrera de los 3 millones de vehículos ligeros producidos en el 2021, con lo cual sumó cuatro años consecutivos de caídas en la fabricación de autos.

Las empresas automotrices fabricaron 2 millones 979,276 de autos ligeros al cierre del 2021, que representa descenso de 2% respecto a enero-diciembre del 2020, cuando la industria se enfrentaba a la peor caída de su historia.

De acuerdo con el Registro Administrativo de la Industria Automotriz de Vehículos Ligeros (RAIAVL) publicado por el Inegi, el dinamismo exportador de la industria automotriz tuvo una ligera alza de 0.9% de enero a diciembre al 2021, al enviar 2 millones 706,980 unidades exportadas, por la demanda del mercado estadounidense y canadiense, principalmente.

El principal mercado de exportación de autos mexicanos, Estados Unidos, cayó 3% durante el 2021, en donde las empresas automotrices enviaron 2 millones 71,668 unidades, pese a que existen muchos clientes que quieren comprar automóviles nuevos a altos precios. No obstante, el problema de los semiconductores de computadora persiste para que la industria pueda poner en marcha sus fábricas.

Esto provocó que, en diciembre pasado, las exportaciones de autos mexicanos descendieran 17.3% respecto a igual mes del 2020, con 227,465 unidades contra los 275,081 autos.

A principios del 2021, las empresas de la industria automotriz presentaron afectaciones por la falta de energía en el norte del país y las heladas en Estados Unidos, mientras que a mediados del mismo año comenzó el impacto de los semiconductores, factores que orillaron a tener un diciembre con la menor cifra de producción 212,272 vehículos ligeros, de la última década, al caer 16.5% respecto a igual mes del 2020.

Ambas disminuciones representan “el mayor retroceso anual para un mes de diciembre desde que se tiene registro (2006)”, según un reporte del Grupo Financiero BASE.

En diciembre, se presentaron afectaciones en la producción en las plantas automotrices de: Audi en San José Chiapa, Puebla y Mazda en Salamanca, Guanajuato. IHS Markit estimó que los niveles de producción de vehículos deprimidos afecten los plazos de entrega durante algún tiempo, presionando los inventarios agotados y retrasando el cumplimiento de pedidos vigentes.

“El camino de la pandemia sigue siendo un importante impulsor del ciclo de demanda de automóviles de 2022, especialmente la carrera entre la vacuna y las variantes. Sigue habiendo preocupaciones y la aparición de la variante Omicron representa un desarrollo preocupante”, dijo Colin Couchman, director ejecutivo de previsión global de vehículos ligeros de IHS Markit.

lilia.gonzalez@eleconomista.mx