América Móvil ha comprometido 500 millones de dólares para fortalecer su negocio en Ecuador, que le reportó 1,312 millones de dólares en todo 2018, antes de utilidades, y por eso su plan de enviar 166.7 millones de dólares por año hasta el 2022 para comprar nuevo espectro, renovar licencias que vencen entre 2021 y 2023 y para hacer pruebas de comunicación 5G en Quito y Guayaquil. Se trata de las primeras experimentaciones que AMX hará de entre todas sus operaciones en América y Europa durante 2020.

El anuncio del grupo sobre Ecuador hecho este martes 27 de agosto se enmarca en un plan de acciones bosquejado a inicios de 2019 que incluye la compra de activos de terceros operadores en Centroamérica y Brasil, y de próxima adquisición de espectro en Colombia y Argentina.

Esto a la espera de que el gobierno de Chile resuelva en definitiva la polémica por dos bandas radioeléctricas que interesan a AMX y en tanto que México anima la inversión de Telmex/Telcel, que acusan a la política regulatoria de inhibir sus despliegues y en un momento en que el nuevo gobierno federal tampoco ha definido su política pública para todo el sector, dejando a este en la indefinición de cómo y en qué invertir.

Y mientras el gobierno de México se retarda en presentar su política pública del sexenio para telecomunicaciones, Ecuador presentó a mediados de julio un plan para digitalizar al país mediante próximas redes de 5G, a través del programa “Ecuador Digital” y con el primer objetivo de lograr una conectividad del 98 por ciento.

Este el tercer anuncio de relevancia que hace la compañía en cuanto inversiones en lo que va del año, porque AMX ya ha desembolsado más de 1,500 millones de dólares por las operaciones centroamericanas de Telefónica y la brasileña de Nextel en dos diferentes transacciones para la primera mitad de 2019.

Los analistas estiman que los procesos licitatorios de espectro en Argentina y Colombia provocarán que la industria puje al menos 300 millones de dólares en el primero de esos países y 500 millones de dólares en el segundo; y en ambos países América Móvil es el primero o segundo jugador del mercado por volumen de usuarios e ingresos.

 

Ecuador está a mitad de la tabla de entre los generadores de ingresos para América Móvil. En la comparación simple, los 334 millones de dólares obtenidos por el grupo allí durante el segundo trimestre de 2019, medido en moneda mexicana, superan en casi 1,200 millones de pesos lo conseguido por Megacable en todo México en el mismo periodo por sus propias operaciones y la inversión anunciada ayer está 95% arriba sobre lo que Telcel pagó por las frecuencias regionales de 2.5 GHz que un día fueron de MVS Comunicaciones.

América Móvil cubre con sus redes a 17 millones de personas en Ecuador, un país con 18.2 millones de habitantes al comenzar el año. En precisión, AMX tenía 8.35 millones de consumidores móviles y un total de 409,000 accesos de banda ancha, telefonía fija y televisión de paga al cierre de junio de 2019.

Ecuador es un mercado en el que un actor estatal, la Corporación Nacional de Telecomunicaciones (CNT) es el incumbente en telefonía fija y con preferencia para acceder a frecuencias de espectro en procesos anteriores de adjudicación; y una nueva política gubernamental de 2015 también mandata a la Agencia de Regulación y Control de las Telecomunicaciones (Arcotel) a imponer obligaciones a los agentes con “poder de mercado” y basadas éstas en los ingresos del agente señalado así, de esta manera es que AMX pagó 29.9 millones de dólares en 2018, equivalentes al 3.0% de sus ingresos anuales por servicios móviles avanzados.

Pero ello no ha complicado del todo que América Móvil tenga la posibilidad de empaquetar servicios de cuádruple play o que su EBITDA fuera de 146 millones de dólares entre abril y junio de 2019, 6.9% más que un año atrás y con un margen de 43.6%, casi siete puntos arriba, por ejemplo, que Telcel en México.

Este mercado, sin embargo, ha comenzado a presentar altibajos en los ingresos reportados para AMX, porque en el segundo trimestre de 2019, Claro Ecuador reportó 334 millones de dólares a su matriz, cuando cuatro periodos atrás, entre abril y junio de 2015, atrajo 406 millones de dólares por todas sus operaciones y 364 millones de dólares en el mismo lapso de 2016. En los mismos plazos de 2017 y 2018, los ingresos se ubicaron rondaron los 332 millones de dólares. El ingreso anual de Claro Ecuador en 2017 fue de 1,311 millones de dólares.

 

Ello pudiera ser resultado de que la cobertura de Claro en Ecuador alcance un 59% de penetración y sea una de las cuatro operaciones de AMX con menor penetración 4G de todas sus operaciones; los otros tres mercados así son Costa Rica, Paraguay y Macedonia. La penetración de Claro en Ecuador es de 96% en 2G y 76% en 3G.

Por esto, la compañía anunció su intención de elevar su grado de penetración LTE al 85% y comenzar después a realizar pruebas de 5G apenas sea posible en esa nación.

Consorcio Ecuatoriano de Telecomunicaciones, Conecel y actual razón social de Claro Ecuador, opera bandas de frecuencias en 850 MHz, 1900 MHz y en 1.7/2.1 GHz, y algunas de esas frecuencias vencerán su concesión en el año 2023, mientras que sus trozos de espectro para televisión satelital vencerán en 2021 y 2032.

Debido a ello se espera que la inversión de AMX para Ecuador vaya también a refrendos de concesiones y a compra de nuevo espectro en las bandas de 700 MHz, 2.5 GHz y en 3.5 GHz. Quito espera una recaudación de 700 millones de dólares por esas frecuencias entre todos los operadores.

América Móvil apuesta además ahora a Ecuador, porque al hacerlo parte de su región andina, en combinación con Perú, la utilidad de operación para esa región en 2018 disminuyó 11.4% en comparación con 2017 por factores como costos de operación de redes menos redituables e impuestos en Ecuador.