El incremento a los salarios mínimos de 20% pone en “alto riesgo” las revisiones contractuales del próximo año, “debido a la presión que pueden ejercer los líderes sindicales a las empresas para alcanzar incrementos similares”, expuso Germán de la Garza de Vecchi, especialista laboral de la firma Mowat.

Destacó que, en el primer trimestre del año, se llevan a cabo la mayoría de las revisiones de contratos; y “si bien, esperemos que no haya casos de estallamientos de huelgas en el norte del país, como ocurrió a principio de este año en Matamoros. Sí habrá tensión en las negociaciones; se debe explicar que la situación económica no permite a las empresas dar incrementos salariales de 20 por ciento”.

El experto en materia laboral expuso que es oportuno que las empresas tengan claridad del contenido de los contratos, “deben conocer todas las cláusulas perfectamente y fijar los bonos salariales ligados con la productividad, es sano que las empresas incrementen los salarios, siempre y cuando, la productividad lo permita”.

Datos de la Comisión Nacional de Salarios Mínimos detallan que de enero a octubre del 2019, se han realizado 7,486 revisiones salariales a nivel federal, que en total han involucrado a 2.29 millones de trabajadores quienes en promedio, han recibido incrementos salariales de 5.3% en términos nominales y 1.53 en reales. De la Garza Vecchi comentó que se han logrado avances importantes. Destacó que las cifras oficiales muestran que, en este año, se han dado incrementos reales y son los mayores otorgados desde el 2001, cuando fueron en promedio 2.38%; pero “de ahí a alcanzar niveles de 20%, no será posible”.

Cabe señalar que, las revisiones del 2019, son menores en 324 eventos para el mismo periodo del 2018; sin embargo, tanto el número de trabajadores involucrados como los incrementos reales son mayores en 70,547 y 1.49 puntos porcentuales.

Otro de los efectos que se tendrán que resolver el próximo año, a partir del aumento del salario mínimo, “es la manera en la que se debe pagar la pensión de los trabajadores, porque está pendiente de acatar lo que solicitó la Suprema Corte de Justicia de la Nación de hacer el cálculo de las pensiones con el salario mínimo y no a través de UMAS (Unidad de Medida y Actualización)”, añadió.

Jorge Sales Boyoli, especialista laboral, sostuvo que “tendremos que ser cuidadosos en las revisiones, habrá que estar pendientes de no vincular los incrementos del salario mínimo con los contractuales. El salario mínimo tiene que dejar de ser referencia de los contratos colectivos y tienen que moverse a fórmulas de productividad o de mercado, y tener claro que el salario mínimo está de recuperación”. Destacó que para el gobierno federal, que fue omiso en el caso de las huelgas que estallaron en Matamoros en enero de este año, así como para los patrones y trabajadores, la lección quedó aprendida, “conviene ser prudentes porque viene el reto más importante en el 2020, se implementarán muchos cambios en materia sindical, y los trabajadores son los que están empoderados para llevar a cabo las revisiones salariales y contractuales”.

Por otra parte, Fernando Yllanes, presidente de la Comisión de Seguridad Social y Recursos Humanos de la Concamin, comentó que un posible efecto secundario de estos aumentos salariales es que aún no se han ligado a una mayor productividad.

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