Lectura 3:00 min
El Mundo del Oso: Una madre crea osos personalizados para visibilizar el autismo
La experiencia de Rosa Martínez refleja una realidad en el emprendimiento femenino: más de la mitad de las mujeres emprenden por necesidad y combinan el negocio con los cuidados de los hijos.

El Mundo del Oso es un proyecto que visibiliza el autismo
Las razones para emprender varían para cada persona. En el caso de Rosa Martínez, era una segunda fuente de ingresos para contribuir al gasto del hogar y para los cuidados de su hijo con autismo; sin embargo, por circunstancias personales, se volvió el principal sostén de su familia.
El Mundo del Oso es un negocio familiar, integrado por Rosa, su hija y una amiga; no obstante, ella concentra la mayor parte de la operación, desde la atención al cliente hasta la confección y la promoción del producto.
Te puede interesar
Cuando tienes una persona especial en casa, los gastos no terminan. Nuestra historia comenzó por mi hijo y él ha sido una esperanza y motor que nos ha hecho caminar hacia adelante para emprender nuevas cosas”, comenta.
Por ello, elabora osos de peluche con diseños para generar conciencia sobre el autismo, así como pedidos personalizados para graduaciones, cumpleaños y otros eventos.
La fabricación de cada oso toma un día, ya que el proceso es artesanal y los diseños varían según el cliente.
Equilibrio entre el cuidado del hogar y el negocio
La familia de Rosa Martínez reside en Ciudad Madero, Tamaulipas y aunque no se visualizaba operando un negocio debido a las necesidades de Miguel, su hijo, comenta que ha sido un reto desde que fundó El Mundo del Oso hace cinco años.
“Mi vida cambió cuando falleció el papá de mi hijo, porque él era el principal proveedor. Luchó contra una enfermedad difícil y tuve que estar cuidando a los dos (su hijo y esposo) y al mismo tiempo, comenzar el proyecto”, relata.
En México, el 52% de las mujeres emprende por necesidad; además, el mismo porcentaje son madres que gestionan su negocio mientras cuidan a sus hijos, de acuerdo con la Asociación de Emprendedores de México (Asem).
Debido a que en el proyecto están tres personas, quien lleva la mayor parte de la operación es Rosa, porque se encarga de la atención al cliente, obtención de insumos, confección y publicidad.
Por ello, emprender desde casa le resulta una opción viable, porque puede estar al cuidado de su hijo, quien requiere atención permanente.
Ser proveedora, la meta a corto plazo
La mayor demanda se registra en diciembre, ya que muchos clientes realizan pedidos para obsequiar. Pero el resto del año los pedidos disminuyen. “Mejor pasamos con los osos memoriales, porque tienen un significado más emotivo”.
Asimismo, también comenzaron a introducir la venta de sudaderas personalizadas, junto con una edición especial sobre el autismo.
A pesar de esto, Rosa Martínez expresa que necesita estabilidad con los pedidos, por lo que una de sus mayores metas es ser proveedora de una empresa grande; sin embargo, no se ha dado la oportunidad porque se encuentra en la informalidad.
Menciona que hace tiempo se presentó una oportunidad para ser proveedora de la cadena Chili’s en Monterrey porque estaban interesados en osos de peluche de un solo tono, pero por no estar dada de alta en Hacienda, no se concretó.
No quiero depender de los pedidos, sino tener algo seguro y tener la oportunidad de ser proveedora”.
En México, las microempresas como la de Rosa Martínez representan el 94.3% de las mipymes, pero el 75% de ellas opera en la informalidad, de acuerdo con la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur).
Aunque El Mundo del Oso continúa operando y generando conciencia sobre el autismo, el caso de Rosa Martínez refleja uno de los principales retos de las microempresas en México: la formalidad para acceder a oportunidades de crecimiento.



