Lectura 3:00 min
Las lecciones de liderazgo que esconde el ping pong
La estrategia, la concentración y la capacidad de anticiparse al rival no solo definen un buen juego de ping pong, también son habilidades clave para liderar organizaciones.

Justin Bookey, autor de El Método Ping Pong.
¿Qué tienen en común el ping pong y el liderazgo? En primera instancia pareciera que son mundos completamente distintos, pero en realidad los retos y las formas de enfrentarlos tienen similitudes, pues en ambos se requieren estrategia, concentración y visión de largo plazo.
Eso lo descubrió Justin Bookey, estratega de marketing y jugador global de ping pong, que después de años de entrenamiento identificó que muchas de las lecciones aprendidas en el juego podían aplicarse al liderazgo y a la gestión organizacional, porque el objetivo, en ambos casos, es construir a largo plazo.
Te puede interesar
Por ello, en su libro El Método Ping Pong, comparte 18 principios que van desde tener cuidado con lo que se mide, poner atención en lo que realmente es importante para la organización, hasta el hecho de que se aprende más de las pérdidas que de las victorias.
En entrevista, Justin Bookey puntualizó que cada líder enfrenta retos distintos, pero que la adaptabilidad siempre será una habilidad clave.
Medir bien para construir resultados a largo plazo
Uno de los principios que puede trasladarse al liderazgo es tener cuidado con lo que se mide, puesto que el juego no se trata solo de si ganas o pierdes, es más importante el éxito a largo plazo.
Mis entrenadores muchas veces me decían: ‘no importa si ganas o no en un torneo local, lo que importa es llegar al Open US y practicar el saque’”.
Como ejemplo, menciona el caso de Katrín Jakobsdóttir, primera ministra de Islandia quien vio que una mala manera de medir el bienestar del país es por medio del PIB. Por ello desarrolló 39 indicadores como seguridad en el trabajo, justicia, sentido de la comunidad, valor que siente la gente, salud, etc.
Otro principio es conocer por qué se mide algo y qué tan confiable son los puntos de referencia, es decir, analizar que realmente sean indicadores que te lleven a tu objetivo. Por ejemplo, si te centras en los “me gusta” y el número de seguidores en las redes sociales podría no reflejar el desempeño real de una organización.

Anticiparse al movimiento del oponente
Justin Bookey también destacó la importancia de la concentración y siempre estar preparado. En el ping pong, explica, la pelota pesa 2.7 gramos y alcanza una velocidad de 128 kilómetros por hora, y si no se está realmente concentrado y equilibrado es fácil perder de vista la pelota.
También puntualiza en la importancia de estar en posición de preparación. En el deporte, estar listo implica adoptar una postura adecuada y evitar distracciones para responder rápidamente a la pelota y en los negocios ocurre algo similar; los lideres deben estar preparado e investigar al oponente para poder anticiparse a los escenarios.
Así que el equilibrio, la concentración y la conciencia se basan en leer el ambiente y al oponente, y si estás listo, parece que estás leyendo el futuro, pero no tienes que hacerlo porque se trata de anticipar lo que podría venir”.
Encontrar el ritmo del liderazgo
El especialista también señaló que el ping pong es un juego de ritmo; algunos toman la pelota desde la parte superior, otro con un golpe muy potente, lo importante es que cada persona comprenda su propio ritmo.
En los negocios, los lideres deben saber cuál es el ritmo de trabajo de su equipo, es decir cuanto necesita para prepararse ante una negociación o para desarrollar una estrategia, y también entender cómo se adaptarán los ritmos de otros actores a su sistema de trabajo. “Hay que entender el ritmo para poder estar en el lugar correcto, en el momento correcto”.
Finalmente, Bookey subrayó que la cultura organizacional se transmite desde la dirección y que no basta con hablar de liderazgo, sino que debe practicarse en la vida diaria de la empresa. Porque, “no puedes fingir liderazgo colocando un póster de liderazgo o teniendo muchas reuniones, sino realmente lleva a cabo lo que se está diciendo”.





