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México, de los países con más RSE en Iberoamérica
Los beneficios para pymes y grandes empresas son distintos: Marcos González

Los beneficios para pymes y grandes empresas son distintos: Marcos González
Ocho de cada 10 personas en Iberoamérica consideran que la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) ganó más espacios en el último año, mientras 16% considera que se registró un estancamiento, de acuerdo con datos de la primera edición del Anuario Corresponsables Iberoamérica 2012-2013.
En la publicación participaron más de 3,500 organizaciones de 20 países. El editor del Anuario y presidente de la Fundación Corresponsables, Marcos González, comentó que aún hay mucho camino por recorrer y hay países punteros en la región, como México, España, Colombia, Chile y Argentina.
En contraparte, dijo, los que menos han trabajado en el tema son los países de Centroamérica, Cuba y Venezuela, a causa de la concepción que tienen del mundo empresarial.
Temas de mayor interés
Entre los temas de RSE que más desarrollan los corporativos en la región se encuentran: medio ambiente, con 64%; acción social, con 63%, y recursos humanos, con 24 por ciento. Por otro lado, entre los tópicos que registran un menor desarrollo están el consumo y las compras responsables; la innovación, y los derechos humanos.
“Hay buenas prácticas en todos los países, gente con ganas de hacer bien las cosas. En cada nación existen promotoras de la responsabilidad social. No es un tema light y hay que entender que no van primero los negocios y después la ética empresarial, es un binomio cada vez más vinculado”, destacó.
El Presidente de la Fundación Corresponsables enfatizó que la responsabilidad social no es un tema sólo de las empresas, sino también de académicos, medios de comunicación, asociaciones, dependencias públicas y ciudadanos.
Entre las tareas pendientes está buscar que las pequeñas y medianas empresas (pymes) consoliden su participación en el tema y para ello, las grandes empresas son el actor clave, ya que pueden funcionar como tractoras de sus cadenas de proveedoras.
“El objetivo de las pymes es sobrevivir y siguen sin darse cuenta del valor añadido que les aporta la RSE, quizá no lo sea en términos de comunicación o de reputación, como lo es para las grandes compañías, pero sí en términos de alianzas y de generar relaciones de confianza con colaboradores y clientes. Si conseguimos sumar a las pymes, avanzaremos mucho más”, aseguró.
Otro de los retos es entender las diferencias entre la responsabilidad social y la filantropía, ya que aún hay confusión entre dichos conceptos.
“Se puede decir: ‘Soy responsable porque tengo una fundación, porque tengo programa de medio ambiente, porque dono dinero a una ONG’. Eso está bien, pero se puede tener una fundación y no ser responsable. Tenemos que superar ese concepto de filantropía; la RSE es fundamental y estratégica, alineada a la misión y visión de la empresa, ahí tenemos todavía un reto fundamental”.