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Labores de cuidados obstaculizan el desarrollo de 95% de las mujeres que no estudian ni trabajan
De acuerdo con el estudio “No nos llames ninis. Mujeres jóvenes que cuidan en México”, realizado por Oxfam, las jóvenes que cuidan no eligen estar fuera del mercado laboral y/o del sistema educativo, sino que las condiciones de cuidados las empujan de una manera desproporcionada fuera de estos ámbitos.

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Las labores de cuidados, que recaen principalmente en las mujeres, obstaculizan el desarrollo de ellas. En México, 95% de las mujeres que no estudian ni trabajan realizan este tipo de labores sin una remuneración económica, de acuerdo con el estudio “No nos llames ninis. Mujeres jóvenes que cuidan en México”, realizado por la organización Oxfam.
La organización señaló que, de las personas que no estudian ni trabajan, ocho de cada 10 son mujeres, donde 95% de ellas destina, en promedio, entre 5.2 y 7.6 horas diarias al trabajo de cuidados, el cual no tiene una paga pese a que representa 23.9% del Producto Interno Bruto (PIB), contribución mayor a la de la industria manufacturera, de 20.1% o bien, del comercio, que representa 18.7 por ciento.
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“La etiqueta social ‘nini’ utilizada comúnmente para referirse a las personas jóvenes que no estudian ni trabajan, desarticula e invisibiliza la lucha por el reconocimiento del trabajo de cuidados que sostienen millones de mujeres jóvenes”, aseveró la organización.
En su informe, señaló que las jóvenes que cuidan no eligen estar fuera del mercado laboral y/o del sistema educativo, sino que las condiciones de cuidados las empujan de una manera desproporcionada fuera de estos ámbitos, en un contexto donde estas labores están distribuidas de manera injusta mientras que la infraestructura pública es poca o nula.
El informe, que toma de referencia a las mujeres jóvenes entre 15 y 29 años de edad, mostró cómo la edad y la zona donde se vive impactan en el tiempo que se dedica a los cuidados, ya sea de menores de edad, personas enfermas o con alguna discapacidad, así como personas adultas mayores.
Se encontró que una quinta parte de quienes cuidan sin una paga se concentra en las adolescentes que tienen entre 15 y 19 años de edad. La mayoría son solteras, sin hijos y cuentan, en promedio, con estudios hasta la secundaria. Además, dedican 3.8 horas diarias a las labores domésticas y de cuidados.
En el caso de las mujeres entre 20 y 29 años se observó que el tiempo de cuidados escaló a seis horas diarias, y es aquí donde está el grupo más grande de cuidadoras no remuneradas, pese a que algunas viven en pareja.
“Mientras que las cuidadoras más jóvenes se concentran en comunidades rurales, las de 20 a 29 años habitan principalmente en ciudades medianas y grandes. En el entorno rural ellas dedican hasta 2.7 horas semanales más a los cuidados debido a un racismo institucional histórico, reflejado en la falta de servicios e infraestructura básica”, añadió el informe.
La deuda histórica
Una de las deudas históricas que mantiene el gobierno con las mujeres es el Sistema Nacional de Cuidados, que en esta nueva administración parece avanzar a través de algunos programas sociales y centros de cuidado que se buscan impulsar en algunas entidades del país.
“Resulta urgente reconocer la labor de estas mujeres jóvenes para que el estado asuma la rectoría en la creación, diseño e implementación de políticas de cuidados con ellas en mente. Solo así podemos hablar de un avance en la justicia social y de género en nuestro país”, indicó Alexandra Haas, directora ejecutiva de Oxfam México.



