Un indicador clave de las expectativas de inflación a largo plazo de la zona euro cayó a su nivel más bajo desde octubre, presionado por la brusca caída esta semana de los precios del petróleo hasta mínimos de 11 años.

La tasa de inflación implícita a cinco años, que muestra dónde esperan los inversionistas que estén en el 2020 las previsiones de crecimiento de los precios para el 2025, cayó hasta 1.6625%, aunque la rentabilidad en el mercado de bonos de la eurozona permanecía firme.

Incluso, aunque la medida ha sido criticada por ser demasiado sensible a los movimientos a corto plazo en los precios del petróleo y por estar basada en instrumentos no líquidos, es seguida muy de cerca por los inversionistas y por el Banco Central Europeo (BCE).

Hace unos días, el BCE expresó que la economía de la zona euro continuará creciendo a un ritmo moderado en el corto plazo antes de tomar algo de fuerza en los próximos dos años.

El consumo en los hogares seguirá siendo el motor del crecimiento en el bloque monetario, beneficiándose de un mercado laboral más robusto, mientras la inversión empresarial también podría cobrar cierto impulso, precisó la entidad.

Los riesgos que rodean a la perspectiva de crecimiento de la zona euro siguen a la baja , agregó en banco central. Estos riesgos se relacionan, en particular, con la incertidumbre sobre la evolución de la economía global y con el surgimiento de nuevas crisis geopolíticas , expuso.

Precios de EU, con ligera aceleración

Por su parte, la inflación anual de Estados Unidos mostró una ligera aceleración en noviembre, registrando su nivel más alto en 10 meses, según el índice de precios basado en los gastos de consumo (PCE) publicado por el departamento de Comercio.

Los precios al consumidor avanzaron 0.4% con respecto a noviembre del 2014 en datos corregidos por variaciones estacionales, contra +0.2% los dos meses precedentes. Es el nivel más alto desde diciembre del 2014.

El martes se informó que la economía de EU creció de forma moderada en el tercer trimestre, pues de julio a septiembre, su Producto Interno Bruto (PIB) aumentó 2% en términos anualizados y en datos corregidos por variaciones estacionales, contra 2.1% en la segunda estimación.