Washington DC. Si bien la región de Latinoamérica y el Caribe ha mejorado las herramientas financieras para protegerse ante desastres naturales, se debería mejorar más la administración de riesgos y crear fondos de resiliencia, coincidieron diversos expertos de diferentes países.

Jorge Familiar, vicepresidente del Banco Mundial para América Latina y el Caribe, comentó que la incidencia de desastres naturales se ha triplicado desde 1970, y con el cambio climático que se vive a diario, la severidad de estos desastres aumentará, por lo que es importante que se empiecen a crear nuevos mecanismos que no dejen desprotegidos a los grupos más vulnerables.

“En nuestra región, cuatro de cada 10 hogares se encuentran en riesgo de caer en la pobreza por un desastre natural, entonces, la gestión de riesgos es esencial para crear mecanismos que apoyen a los más vulnerables”, expuso en el pánel “Proteger el futuro de América Latina y el Caribe de los riesgos climáticos”.

En las Reuniones de Primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, comentó que es indispensable que los países de la región comiencen a preparase mejor y crear mecanismo de resiliencia para que la gente no pierda en un solo día lo que le llevó años construir.

“Debemos encontrar más herramientas para mitigar riesgos ocasionados por fenómenos naturales y shocks económicos. El riesgo no sólo tiene que ver con estos dos temas, sino también con atraer inversión, crear mercados y hacer que los proyectos sean atractivos para la inversión privada”.

Timothy NJ Antonio, gobernador del Banco Central del Caribe Oriental, sugirió que en la región debería crearse un fondo de resiliencia, donde se ahorren recursos para poder enfrentar de manera inmediata los desastres naturales.

“Si bien somos de los países que menos gases de efecto invernadero emiten, sí somos los más afectados con los desastres naturales (...) no estamos viendo los recursos que necesitamos para fortalecer nuestra estructura física y digital. Se debería pensar en un fondo de resiliencia que nos apoye ante estas eventualidades”.

Dijo que el Banco Mundial los ayuda con diferentes herramientas como seguros o líneas de créditos, pero se deben desarrollar otros mecanismos que puedan ayudar a financiar un fondo de esta naturaleza.

“Sin duda veo mayor voluntad política para tomar medidas, pero también veo una ansiedad de los recursos”.

Al respecto, Lea Giménez, ministra de Finanzas de Paraguay, expuso que en su país se está buscando crear un fondo que les permita mitigar el impacto de desastres naturales en sus finanzas públicas, y coincidió en que se debe pensar en un fondo de resiliencia en la región.

En el caso de México, Bernardo González, presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, comentó que el Fondo de Desastres Naturales sirve para atender necesidades de resiliencia; además, el país cuenta con otros mecanismos de protección ante riesgos como los bonos y seguros catastróficos.

Ante las críticas de que México debería contratar bonos con coberturas de daños y no en coberturas paramédicas, Bernardo González indicó que el segundo es más fácil de establecer, pues el dinero se da de manera inmediata a que si fuera por daños.