Ningún estudio riguroso ha encontrado relación directa entre el aumento de impuesto a bebidas azucaradas y la modificación de patrones de consumo que puedan afectar la salud, asegura la Asociación Nacional de Productores de Refrescos y Aguas Carbonatadas (ANPRAC).

En los últimos meses se ha hablado de un incremento de 1 a 2 pesos al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a las bebidas azucaradas. Senadores han dicho que esta medida se ha propuesto con el fin de que crezca el combate a los malos hábitos de consumo de los mexicanos y se intensifique la lucha contra la obesidad.

Sin embargo, este tipo de medidas pudiera no estar dando los resultados esperados.De acuerdo con la Encuesta Mensual de la Industria Manufacturera, el volumen de ventas totales de refrescos en el 2013 (un año antes de que se impusiera el IEPS) fue de 18,987.5 millones de litros y un año después, con el impuesto, el volumen tuvo una reducción de apenas 1.9%, lo que equivale a 18,624.9 millones de litros vendidos.

Le reducción del volumen de ventas entre el 2014 y el 2015 fue de apenas 0.2%, esto se traduce en la comercialización de 18,587 millones de litros de bebidas saborizadas.

Con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y la Secretaría de Hacienda, la asociación afirma que el impuesto especial a bebidas saborizadas es regresivo, es decir, afecta más a los que menos tienen, toda vez que la recaudación por IEPS a bebidas azucaradas a la fecha ha provenido en 62% de los hogares de ingresos más bajos de la población .

En su estudio La industria de las bebidas no alcohólicas en México , la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) detalla que los hogares tienden a consumir más bebidas no alcohólicas y refrescos conforme sube su nivel de ingreso; sin embargo, la participación de dichas bebidas y refrescos en el gasto total tiende a caer conforme sube el nivel de ingreso de los hogares.

Si bien la recaudación proviene mayormente de los hogares más ricos (que son quienes más consumen estos bienes en términos absolutos), la carga del impuesto es más fuerte en los hogares más pobres (que son quienes consumen más en términos relativos); por ello, el IEPS es regresivo , destaca..

Cifras de la UANL reflejan que, los refrescos tienen una amplia ventaja en las preferencias de los consumidores con 63% del gasto de los hogares en bebidas no alcoholizadas, pero el agua embotellada va ganando terreno.