De enero a septiembre de este año, la recaudación derivada por adeudos de la cartera de crédito del Servicio de Administración Tributaria (SAT) creció 16% nominal respecto al mismo periodo del 2016.

Un adeudo fiscal, también conocido como crédito fiscal, es aquello que se genera a través de impagos o multas por parte del contribuyente, por ejemplo, a la hora de no realizar su declaración anual. Cuando los pagadores de impuestos están inconformes con la determinación de estos adeudos o con el desarrollo del acto administrativo, tienen el derecho de interponer distintos medios de defensa.

De acuerdo con datos del órgano recaudador, al tercer trimestre del año el fisco recaudó 25,561 millones de pesos por adeudos fiscales, cifra mayor a la del mismo periodo del 2016, que fue de 21,913 millones de pesos. Cabe destacar que el año pasado la recaudación de créditos fiscales disminuyó 0.2% respecto al 2015, cuando el fisco recuperó 21,975 millones de pesos.

En su momento, Luis Alberto Placencia Alarcón, subprocurador de Asesoría y Defensa del Contribuyente de la Prodecon, explicó que la baja en la recaudación por adeudos fiscales podía ser resultado de varias cuestiones, por ejemplo, “que el contribuyente logró desvirtuar el origen del adeudo fiscal, lo que pudo haber generado una disminución. Otra sería que el contribuyente se defendió y estos adeudos fiscales están en litigio, es decir, todavía no se determina si se pueden hacer exigibles por parte de la autoridad fiscal, y un tercer supuesto puede ser que el contribuyente no tenga con qué pagar”.

En septiembre hubo 1.5 millones de adeudos fiscales, los cuales representan una cartera de 571,600 millones de pesos. De esta cifra, más de la mitad están en controversia (51.5%), mientas que los demás se encuentran en un estado factible de cobro (35.1%) y otros más tienen una baja probabilidad de cobro (13.2 por ciento).

Cuando un contribuyente incumple en el pago de sus impuestos y genera un adeudo, el SAT está obligado a informarle de éste, por medio del buzón tributario; por un oficio donde se le informa personalmente o en el caso de que el contribuyente no sea localizado en su domicilio fiscal, el fisco puede ordenar que se le notifique a través de estrados en el Diario Oficial de la Federación o por edictos, en algún periódico.

Las consecuencias del incumplimiento de los adeudos fiscales son: la imposición de multas y recargos; cobros de gastos de ejecución; pago de actualizaciones; auditorías; el envío de los datos del contribuyente al buró de crédito; embargo de bienes o de cuentas bancarias, entre otras acciones establecidas en la ley.

ASF ADVIERTE DE PROBLEMÁTICA

Por otro lado, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) advirtió, en su última revisión a la cuenta pública —donde seleccionó una muestra de 7,726.8 millones de pesos de los 10,913.2 millones totales—, que existe una problemática en la recuperación de los créditos fiscales controvertidos con sentencia favorable al SAT.

Explicó que de acuerdo con su revisión del ejercicio fiscal del 2016, del importe de adeudos fiscales el SAT sólo logró cobrar 166.5 millones de pesos, que representaron 2.2% del total de 7,726.8 millones de pesos.

Agregó que si bien en el Informe Tributario y de Gestión del SAT correspondiente al año pasado se da a conocer el total de los juicios fiscales ganados, éstos no necesariamente corresponden a juicios vinculados con créditos.

La Auditoría precisó que el SAT no estuvo en posibilidad de lograr el cobro de estos adeudos principalmente por la insolvencia que presentaron los contribuyentes, en la cual influyeron la antigüedad que llegan a tener los adeudos y el tiempo que se lleva gestionar el pago de una omisión de contribuciones.

“Esta situación ha permitido que algunos contribuyentes, de manera intencional, establezcan estrategias mediante las cuales, paulatinamente, disminuyen sus operaciones comerciales y las trasladan a otras empresas, de tal forma que, cuando la autoridad fiscal finalmente puede proceder a cobrar el crédito fiscal, no tengan operaciones ni bienes sobre los que se pueda realizar su cobro, prácticas que afectan al fisco federal con efectos similares a la elusión o la evasión fiscal”, aseveró.

Asimismo, la ASF acotó que la efectividad de cobro por este tipo de créditos fiscales, en los últimos cuatro años, ha sido marginal, ya que el total de ellos fue por 74,456.8 millones de pesos, de los cuales sólo se recaudó 3.8 por ciento.

Si bien, agregó, el SAT reconoce la problemática y ha implementado estrategias con las cuales espera enfrentar el problema, la ASF emitió una recomendación al órgano recaudador para que éste implemente medidas que le permitan mejorar la gestión de cobro de los juicios que son ganados por adeudos fiscales y reduzca el tiempo de investigación para que los pagos se realicen de manera más rápida.