La inflación de economías emergentes es más vulnerable al cambio de expectativas y la reacción que han tenido algunos bancos centrales para suprimir esta presión, ha sido correcta, aseguró el gerente general del Banco de Pagos Internacionales (BIS), Agustín Carstens.

“La manera en la que Banco de México ha respondido al asunto (choque de alza mundial de precios) es correcto está explicado de forma clara en el excelente material que ha incluido en cada uno de sus anuncios de la decisión monetaria y recomiendo ampliamente leer el forward guidance del Banco de México”, resaltó al participar de forma virtual en el seminario anual de banca central internacional del Grupo de los Treinta.

Antes de el, en el mismo panel, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI) Kristalina Georgieva, observó que el momento económico actual de recuperación “está granulado y la capacidad de respuesta por parte de las autoridades económicas se ha diseminado”.

“En las economías emergentes no tenemos la certeza de que tan transitorio es el fenómeno (la inflación tras las reapertura económica) y es en este punto que vemos las reacciones más significativas a la presión, por parte de bancos centrales como el de Rusia y el de México”. La recomendación que emanó de las Reuniones Anuales del FMI, es que los bancos centrales deben mantenerse más vigilantes para reconocer las dinámicas de la presión que tiene su inflación, observó.

Diagnóstico cuidadoso, como el médico

Desde las instalaciones del BIS, que es el banco que realiza las operaciones de banca central a los bancos centrales como México, Carstens recomendó actuar con paciencia ante la presión que está mostrando la inflación mundial.

En los últimos 30 años hemos sido exitosos en controlar la inflación. Debemos ser pacientes. Es cierto que algunas economías emergentes han reaccionado más rápido, y es correcto porque ellos son más vulnerables a los cambios de expectativas. Pero el resto, me parece que debemos confiar más en la experiencia”.

Ante la insistencia de la audiencia, que pedía más detalles sobre la transitoriedad que diagnostican en el choque de inflación mundial, Carstens utilizó un ejemplo de diagnósticos médicos, para ilustrar como deben actuar los bancos centrales.

“Si tratamos de pelear contra el virus de la presión de la demanda agregada con la medicina que utilizaríamos contra una bacteria, empeorará el escenario. Debemos ser muy pacientes con el diagnóstico, esperar a ver como progresa y ser más selectivos con la dosis de la medicina”, observó.

Avanzadas y emergentes, el espacio

En el mismo panel, el gobernador del Banco de Inglaterra, Andrew Bailey, admitió que los banqueros centrales deben ponderar su reacción ante las presiones que está recibiendo la inflación mundial. Porque también está en juego su credibilidad.

Los choques de oferta no se limitan con alzas de tasas, pero sí debemos responder al efecto que generan en la formación de precios dentro de cada economía, asentó.

“Si un banco central decide no actuar para contener la inflación, corre el riesgo de socavar su credibilidad y debemos preservarla porque su importancia es crítica”.

Carstens reconoció que siempre hay incertidumbre en un momento donde el mundo sale de una recesión. Pero matizó que el episodio actual es particularmente incierto.

“Hemos entrado todos los países juntos a la recesión por causa del cierre de las economías ante la llegada de la pandemia, pero saldremos a distintas velocidades dependiendo de las características de cada país y de la capacidad de respuesta de las políticas fiscal y monetaria de cada uno”.

Y lo mismo está sucediendo con la inflación. Las autoridades deben partir de diagnósticos propios para prevenir oportunamente los efectos de segundo orden en la inflación, consignó. Efectos que suelen tener impacto en la formación de precios.

El exbanquero central mexicano compartió el panel de alto nivel con el gobernador Bailey, con el gobernador del Banco Popular de China, Yi Gang y con la directora gerente del FMI.

kg