Un número creciente de gobernadores del Banco Central Europeo (BCE) evalúa retrasar la decisión sobre su programa de compra de bonos debido a la incertidumbre que generó Ómicron, la nueva variante del coronavirus.

El Consejo de Gobierno del BCE se reunirá el 16 de diciembre para decidir si pone fin a sus compras de bonos de emergencia en marzo y cuánta deuda comprar después de esa fecha en un esfuerzo por estabilizar la inflación en la zona euro en 2 por ciento.

Con ocasión del seminario que reunió este miércoles a las autoridades monetarias, fuentes cercanas a él dijeron que había un acuerdo para poner fin al Programa de Compras de Emergencia Pandémica en marzo, como lo señaló repetidamente la presidenta Christine Lagarde.

No obstante, algunos gobernadores estarían a favor de dejar la decisión sobre las compras de bonos para la siguiente reunión de política del 3 de febrero del 2022, cuando se conocerá más sobre el impacto de la variante Ómicron y las perspectivas de inflación, agregaron las fuentes.

Es probable que se enfrenten a la resistencia por parte del Comité Ejecutivo del BCE, que ha dado señales sobre una decisión este mes.

Las autoridades monetarias se volvieron menos tajantes sobre las perspectivas ya que la aparición de Ómicron trajo de vuelta las restricciones de viaje y sacudió a los mercados financieros.

Al mismo tiempo, la inflación alcanzó un récord de 4.9%, según datos divulgados el martes y mostró signos de permear en más sectores de la economía, lo que sugiere que los precios se mantendrán más altos por más tiempo y posiblemente impulsen la inflación salarial.

Fed siembra dudas

Las dudas se vieron agravadas el martes, cuando el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, abandonó su afirmación de que el reciente aumento de la inflación en Estados Unidos es transitorio e indicó que la institución podría retirar su apoyo más rápido de lo planeado.

Hasta ahora, el BCE se ha mantenido en su línea de que la inflación fue impulsada por factores temporales como el aumento de los precios de la energía, los cuellos de botella en la oferta y los efectos base de la caída del 2020.