El presidente de Estado Unidos, Barack Obama, tiene activos por al menos 2.6 millones de dólares y una cuenta en el banco JP Morgan.

La suma total de los activos de la familia Obama en el banco estadounidense no se tiene de manera exacta, según la declaración, que se realiza por rangos, por lo que no se difunden las cifras más cercanas.

JP Morgan reconoció la semana pasada unas pérdidas significativas , estimadas en unos 2,000 millones de dólares, debido a un error mayúsculo en sus operaciones con derivados, según reveló su declaración financiera del 2011, que publicó la Casa Blanca.

Pero buena parte de los ingresos del Presidente en el 2011 procedieron de los derechos de autor de sus libros Dreams From My Father, The Audacity of Hope y Of Thee I Sing.

Además, la familia tiene una hipoteca a 30 años de su casa en Chicago, con un valor de entre 500,000 y 1 millón de dólares.

La familia Obama pagó alrededor de 160,000 dólares en impuestos federales el pasado año fiscal, lo que supone más de 20% de sus ingresos, que ascendieron a 789,674 dólares, según informó en abril la Casa Blanca.

La publicación de la declaración de la renta coincidió con la batalla que Obama libró en este año electoral, para que el Congreso apruebe una subida de impuestos a los que ganan más.

La tasa efectiva de impuestos de los Obama está justo por encima de 20%, inferior a la de la mayoría de los estadounidenses.

El Presidente estadounidense y su mujer, Michelle Obama, tienen 500,000 dólares en una cuenta de JP Morgan, el principal banco estadounidense por activos.

La Casa Blanca en un comunicado indica que las figuras políticas en Estados Unidos deben, por ley, publicar sus bienes e inversiones para evitar conflictos de interés y, por esa razón, esta misma publica documentos financieros sobre Obama y el vicepresidente Joe Biden cada año.

LA AGITACIÓN POR LAS PÉRDIDAS

El anuncio de las multimillonarias pérdidas provocó gran agitación en el sector financiero de Estados Unidos, ya que el consejero delegado de JP Morgan, Jamie Dimon, fue uno de los más críticos con el aumento de las regulaciones con el argumento de que obstaculizarán la recuperación económica.

Por otra parte, el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, y el propio Obama defienden la necesidad de reformar el sistema financiero en EU y poner como ejemplo lo ocurrido a JP Morgan.