Entre las 20 economías emergentes más importantes del planeta, por su aportación al Producto Interno Bruto global, México Argentina y Sudáfrica quedan con las expectativas más bajas para experimentar un auge económico en el 2019, de acuerdo con Oxford Economics.

El bajo nivel de ahorro y la limitada o nula inversión en capital, desarrollo e innovación tecnológica son los lastres que ubican a estas emergentes como los últimas de la fila, consignaron estrategas de la firma.

Al interior de un análisis sobre el crecimiento sostenido entre economías emergentes, ubicaron entre las 10 economías de mayor crecimiento y alto potencial para seguir avanzando en esta década a India, Filipinas, Indonesia, China, Malasia, Turquía, Tailandia, Chile, Polonia y Corea del Sur.

Detrás de ellas, por sus expectativas menos robustas sobre la posibilidad de conseguir un auge económico, se ubican República Checa, Rumania, Hungría, Brasil, Rusia, Sudáfrica, México y Argentina.

De acuerdo con los estrategas de Oxford Economics, los mercados emergentes con crecimiento rápido y sostenido se distinguen por la rapidez de la acumulación de capital, principalmente financiada por el país; una robusta productividad, y la canalización de recursos al desarrollo e innovación tecnológica.

En el análisis, liderado por Louis Kuijs, recogieron la experiencia de las 20 economías emergentes más grandes, entre 1992 y el 2018, e identificaron los impulsores comunes para el desarrollo de su actividad productiva.

De ahí desprendieron que “la orientación del sector manufacturero a la exportación es un factor para detonar el crecimiento sostenido, pero no es suficiente para lograr expansiones, mientras no se invierta en tecnología, desarrollo e innovación”.

También encontraron que la profundidad del mercado de capital es importante, mientras resulte de un flujo constante de inversiones, financiadas por ahorro.

Ahorro e inversión, motores

En el análisis, destacaron que previo a la crisis del 2008, las economías emergentes privilegiaban el uso de capital importado. Sin embargo, esta dependencia del financiamiento extranjero generó reveses importantes. Por ello, los emergentes se volvieron mucho más realistas y comenzaron a impulsar su ahorro interno a partir de políticas macroeconómicas.

Los estrategas de Oxford Economics encontraron que los países emergentes que registraron mayor crecimiento son los que han logrado aumentar su ahorro interno y canalizar una parte a la inversión productiva. Son los casos de China, India, Indonesia y Malasia.

Al comparar las tasas de ahorro e inversión de México con los otros 20 emergentes de la muestra, se vuelve a colocar al fondo, junto con Argentina, Brasil y Sudáfrica.

Innovación y tecnología, los pendientes

Al no otorgar importancia a la ciencia y desarrollo, se preserva la dependencia tecnológica, se alimentan los bajos salarios, la productividad escasa y los altos niveles de pobreza, señala el análisis de Oxford Economics.

“En este contexto no resulta sorprendente que países de ingreso medio como Brasil, México, Argentina y Sudáfrica no hayan logrado importantes expansiones económicas entre el 2008 y el 2017, pues no han privilegiado la innovación, ni han promovido la inversión en el desarrollo tecnológico”, expone.

Toma por ejemplo los casos de Corea del Sur y Taiwán para resaltar cómo se han integrado a las economías emergentes de transición hacia el grupo de países de altos ingresos, como resultado de la inversión y estímulo al desarrollo tecnológico.

En el pasado Foro de Davos, expertos del Foro Económico Mundial explicaron que la concentración de empresas de tecnología, y el número de graduados en ciencias suelen ser determinantes para la innovación y el desarrollo tecnológico de las naciones.

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