Este jueves fue el último día de Arturo Herrera como secretario de Hacienda y Crédito Público (SHCP), esto luego de dos años en el cargo y la crisis económica más grave en México desde la Gran Recesión en 1932.

Herrera Gutiérrez, economista originario de Hidalgo, se desempeñaba como subsecretario de Hacienda cuando Carlos Urzúa, su jefe, decidió renunciar a la llamada Cuarta Transformación. Así, el 9 de julio el presidente Andrés Manuel López Obrador lo nombró como nuevo secretario de Hacienda, para después ser ratificado por el Legislativo.

En sus dos años frente a la dependencia, Herrera tuvo algunos desencuentros con el presidente López Obrador. Entre ellos cuando desmintió un subejercicio que reportó Hacienda, el cual el Presidente consideró como “ahorro”, y luego cuando Herrera planteó que tendría que haber un consenso para aumentar la edad de retiro en México. Antes de llegar a secretario de Hacienda, como subsecretario también tuvo divergencias con el jefe del Ejecutivo.

Luego de una reforma de pensiones que fue celebrada, el país enfrentó la llegada del Covid-19 con lo que, poco a poco, la economía empezó a sentir los efectos por las medidas de confinamiento y distancia social que se impusieron dentro y fuera del país.

En medio de la crisis, el desempleo y la enfermedad, la Secretaría de Hacienda logró mantener las finanzas públicas sanas e incluso, a diferencia de otros países, evitó contratar más deuda a la aprobada para dar estímulos fiscales, algo que si bien ayudó a que las finanzas se mantuvieran, también fue muy criticado por la nula respuesta contracíclica que hubo por parte del gobierno.

Incluso así, con una caída del PIB de 8.5% anual en el 2020, las finanzas lograron paliar el efecto. Por ejemplo, si bien los ingresos presupuestarios del sector público cayeron 4.1%, del lado de la recaudación de impuestos se registró un crecimiento de 0.8 por ciento. En tanto, se logró destinar mayores recursos a salud y, por clasificación funcional, el gasto en este rubro aumentó 8.3 por ciento.

La factura del Covid

Si bien las finanzas públicas se mantuvieron, los efectos del Covid-19 hacen que el comparativo de cómo estaba la situación cuando llegó Herrera a cómo se encuentra a su salida, tenga ciertos contrastes entre sus indicadores.

Por ejemplo, en junio del 2018, el último mes donde Carlos Urzúa estuvo frente Hacienda, los ingresos presentaron un incremento anual de apenas 0.1% mientras que en mayo de este año, con Herrera, los ingresos tuvieron un repunte de 31.9% anual, esto por el efecto base de comparación que causó la pandemia. 

Por su parte, el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP) —la medida más amplia de la deuda— pasó de representar 43.2% del PIB en junio del 2019 a 47.7% en mayo de este año; no obstante, el año pasado cerró en un nivel récord de 52.2% como consecuencia de la depreciación del peso y la caída de la economía por la pandemia. 

Dos Paquetes Económicos

Herrera Gutiérrez y su equipo fueron los encargados de preparar y entregar dos Paquetes Económicos. El primero de ellos, fue el correspondiente al 2020, en donde se promovió por primera vez gravar las transacciones e ingresos que dejan plataformas tecnológicas como Uber, Cabify, DiDi, Mercado Libre, y similares.

Con ello, Hacienda sentó las bases para modificar el marco fiscal y actualizarlo a la economía digital, en espera del consenso de la OCDE para gravar a empresas multinacionales y, de esta forma, atacar otro de los problemas que generan estas empresas tecnológicas.

Asimismo el año pasado entregó el Paquete Económico 2021, el cual sentaba las bases para el rebote de la economía mexicana luego de la crisis por el Covid-19; sin embargo, fue severamente criticado ya que nunca hubo un rubro que detallara cuántos recursos se destinarían a las vacunas. Fue el tercer Paquete de la actual administración con cambios mínimos.

El Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP) —la medida más amplia de la deuda— pasó de representar 43.2% del PIB en junio del 2019 a 47.7% en mayo de este año; no obstante, el año pasado cerró en un nivel récord de 52.2% como consecuencia de la depreciación del peso y la caída de la economía por la pandemia. 

ana.martinez@eleconomista.mx