El Comité de Regulación de Liquidez Bancaria, integrado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), el Banco de México (Banxico) y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) sesionó este miércoles y, ante el impacto de la pandemia del Covid-19 en la economía, acordó realizar algunas excepciones en materia de liquidez que se aplican a la banca, ello, para evitar un golpe mayor y se pueda seguir con el flujo del crédito.

La autoridad detalló que los miembros del comité consideraron que muchos de los activos que hasta antes de marzo eran elegibles como activos líquidos para el cumplimiento del Coeficiente de Cobertura de Liquidez (CCL), pudieran, derivado de la coyuntura, dejar de serlo por presentar descensos pronunciados en sus precios de mercado.

De esta manera, precisó, se acordó incluir una excepción mediante la cual las instituciones puedan registrar como activos líquidos, aquellos que hayan sido elegibles en tal capacidad el 28 de febrero, antes de que los mercados comenzaran a manifestar el impacto de la pandemia.

De igual forma, se consideró pertinente excluir la información del mes de marzo para el cálculo de las reservas de liquidez que las instituciones deben mantener para hacer frente a potenciales llamadas de margen o cambios en la valuación del portafolio de operaciones con instrumentos derivados.

También, con el propósito de no establecer una carga adicional ni restringir algunas operaciones de las instituciones a través de la imposición de medidas correctivas obligatorias, las cuales aplican cuando el CCL desciende por debajo del 100%, se decidió introducir excepciones temporales a algunas de las medidas correctivas.

Asimismo, realizar una clasificación extraordinaria de las instituciones en escenarios de acuerdo a sus niveles del CCL, así como no considerar incumplimiento el que alguna institución se clasifique en ciertos escenarios contemplados.

El comité puntualizó que tales excepciones estarán vigentes por un periodo de seis meses, contado a partir del 28 de febrero del 2020, y podrán extenderse por un periodo máximo de hasta seis meses adicionales, si se considera que las condiciones así lo requieren.

“No obstante lo anterior, las autoridades financieras se mantendrán vigilantes y harán ajustes adicionales en caso de ser necesario”, destacó.

Ayudarán a enfrentar retos

El comité resaltó que tales excepciones contribuirán al cumplimiento de los retos que enfrenta el sistema financiero en la actual coyuntura, en particular: mantener el flujo de crédito que requieren las empresas, los hogares y otros segmentos de intermediación financiera; mantener condiciones de liquidez adecuadas, tanto en moneda nacional como extranjera; lo mismo que de operación adecuadas en los mercados cambiarios y de renta fija; y que los intermediarios puedan administrar adecuadamente sus riesgos de mercado y crédito.

También, mantener el buen funcionamiento de los sistemas de pagos.

El mayor desafío para el sistema financiero

Los miembros del Comité reconocieron que la pandemia de Covid-19 ha ocasionado un impacto relevante y adverso en los mercados financieros globales y ha disminuido la actividad económica internacional, México incluido.

Agregó que la emergencia sanitaria generada por la pandemia, representa el mayor desafío que ha enfrentado el sistema financiero global desde la crisis de 2008-2009 y expone a la economía mundial a una recesión de magnitud y duración inciertas.

Por ello, y toda vez que en esta coyuntura es importante que se mantengan las condiciones que permitan que el sistema bancario canalice recursos de la manera más eficiente posible y a fin de evitar que las disposiciones de carácter general sobre los requerimientos de liquidez para los bancos, propicien un comportamiento entre las Instituciones que pudiera amplificar los efectos de los choques descritos así como dar lugar a condiciones de menor liquidez, lo que dificultaría el poder enfrentar los retos antes mencionados, se establecen tales excepciones.