Luego de que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) confirmara el avance de la economía mexicana en el primer semestre del año en 2.5%, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) redujo su rango de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para el cierre a un rango de 2.0 a 2.6%, desde uno de 2.2 a 3.2 por ciento.

Fernando Aportela, subsecretario de Hacienda, comentó que si bien el mercado interno ha mostrado un buen dinamismo, su expectativa de crecimiento se vio mermada por el entorno mundial y el bajo desempeño de la industria estadounidense, la cual disminuyó 1.3% de enero a junio, su mayor caída desde el segundo semestre del 2009.

Tenemos una economía donde el mercado interno está funcionando, pero en un entorno externo complicado y débil, donde cada vez más se observa el deterioro de las perspectivas del crecimiento mundial, la divergencia de la política monetaria entre economías avanzadas, así como algunas tensiones geopolíticas , dijo en conferencia de prensa.

En el segundo trimestre la economía también creció 2.5% y destacó que los factores que ayudaron fueron principalmente el sector agropecuario con un avance de 3.8% en el trimestre, en términos anuales, mientras que la producción industrial tuvo un avance de 1% en el mismo periodo.

En contraste, expuso, uno de los sectores que sigue sin mostrar recuperación por el efecto de los bajos precios del petróleo es la minería, la cual tuvo un decrecimiento de 4.3% en el segundo trimestre. Si se quitaran todas las actividades relacionadas con el petróleo, la producción industrial sin petróleo crecería 2.3 por ciento .

Si bien la producción industrial estuvo débil, los servicios sí tuvieron un desempeño favorable. El mercado interno es el motor que nos está dando crecimiento. Los servicios tuvieron un crecimiento de 3.2% durante el segundo trimestre del año .

Aportela indicó que el avance de 2.5% que presentó la economía mexicana en este primer semestre es positivo si se compara con el bajo ?desempeño que muestran otros países de Latinoamérica como Brasil y Argentina.

Brasil acumula ocho trimestres con crecimientos negativos, por lo que México se mantiene con un buen desempeño. Para este primer semestre se estima que Brasil y Argentina tengan crecimientos negativos en 3.8 y 2.5%, respectivamente .

De esta manera, para lograr el crecimiento promedio de la nueva estimación que sería 2.3%, la economía del país tendría que avanzar en promedio 2.1% en el tercer y cuarto trimestres, con base en la nueva meta.

Contracción trimestral

En la comparación con el trimestre anterior en cifras desestacionalizadas, se confirmó la primera contracción de la economía mexicana desde el 2013, con una caída del PIB de 0.2%, una tasa que es ligeramente inferior a 0.3%, también negativo, reportado de manera preliminar por el propio instituto a fines de julio.

En la comparación anual, también con cifras revisadas y ajustadas por estacionalidad, el Producto Interno Bruto (PIB) alcanzó una variación real de 1.5% respecto del dato observado en el mismo periodo del año pasado. Una tasa que está lejos de 2.18% anual alcanzado en el segundo trimestre del 2015 y que es la más baja en los últimos cinco años.

La contracción de la economía se presentó tras haber registrado 11 trimestres consecutivos en expansión, y se trata de una caída determinada por un factor externo y dos domésticos, de acuerdo con el estratega de Grupo Financiero Banorte, Alejandro Cervantes.

Se trata de la debilidad económica de Estados Unidos que afecta directamente al sector industrial mexicano, y domésticamente, la recesión que atraviesa el sector minero y que completa el segundo año consecutivo, así como la desaceleración del sector manufacturero, argumentó.

Esperan moderado avance

Desde Nueva York, el economista para América Latina de Goldman Sachs, Alberto Ramos, explicó que en los próximos trimestres esperan que la economía mexicana registre una expansión de modesta a moderada.

La actividad estará apuntalada por el firme flujo de crédito, el gradual fortalecimiento del mercado laboral, el sólido crecimiento de las remesas de trabajadores, el ambiente de moderada inflación y la positiva contribución del efecto cambiario en las exportaciones netas , aseveró.

Sin embargo, advirtió que persisten riesgos que podrían contaminar la confianza del industrial y del consumidor privado que podrían terminar por afectar a la economía, como el ajuste fiscal, la caída de la producción petrolera, la suavidad por la que transita la demanda de productos manufactureros.

La actual previsión de crecimiento económico que tiene GS para México es de 2.6% con sesgo a la baja. Previsión que ha quedado en el techo del nuevo rango oficial de crecimiento esperado por el gobierno mexicano, que va de 2 a 2.6 por ciento.

Para el estratega de Banorte, el dato revisado del PIB que divulgó el Inegi está en línea con su estimación que se mantiene en 2.3 por ciento.

Una previsión que está en la parte media del nuevo rango de crecimiento oficial estimado.

El analista matiza que el sector manufacturero de bienes finales podría presentar una mayor recuperación en el segundo semestre generada por la depreciación que mantiene la divisa mexicana y la fortaleza que ha mantenido la demanda interna.

Ambos factores se traducirán en mayor gasto en bienes manufactureros mexicanos.

BBVA baja su estimado hasta 1.8%

Luego de que el Inegi confirmara que la economía decreció 0.2% en el segundo trimestre del 2016 contra el trimestre previo (cifras ajustadas por estacionalidad) y de que la Secretaría de Hacienda bajara su estimado para todo el año a un rango entre 2.0 y 2.6%, las áreas económicas de algunos grupos financieros actuaron en consecuencia.

BBVA revisó a la baja su estimación de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para todo el 2016, a 1.8% desde 2.6% previo.

A pesar de que estamos considerando un mayor crecimiento trimestral anualizado de 3.0% para el segundo semestre, nuestra previsión para el crecimiento anual disminuye a 1.8% , refirió BBVA Research.

El banco de capital español destacó que aunque un crecimiento trimestral anualizado de 3.0% para la economía mexicana en la segunda parte del año sería positivo, recordó que un motor importante de la expansión económica del país proviene del crecimiento de la economía de Estados Unidos. Esta economía registró tasas de crecimiento trimestral anualizadas de 0.8 y 1.2% el primer y segundo trimestres del 2016, respectivamente , destacó.

Apenas en junio pasado BBVA subió su pronóstico de crecimiento del PIB nacional de 2.2 a 2.6 por ciento.

Por su parte, el área de estudios económicos de Banamex mantuvo, de momento, su perspectiva de crecimiento del PIB en 2.1% para el 2016.

Banamex expuso que las cifras actuales confirman una pérdida de dinamismo de la actividad económica en el segundo trimestre del año, pero prevé un repunte en el siguiente semestre, basado también en la recuperación de Estados Unidos.

No obstante, la Encuesta Banamex de Expectativas, aplicada a diversos grupos financieros, arrojó que el consenso espera una mejora del PIB para el 2016, al haber subido su expectativa de 2.17 a 2.25 por ciento.

Las instituciones que aún tienen un pronóstico más alto del PIB para el 2016 son: Santander, con 2.5%, y Scotiabank, con 2.4%; mientras que los que llevan la perspectiva más baja son Bancomer y Vector con 1.8% cada uno. (Con información de Edgar Juárez)

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