El gobierno empezó a nutrir, nuevamente, los fondos de estabilización que en el 2020, ante la crisis del Covid-19, fueron utilizados en gran porcentaje para subsanar la caída de los ingresos y mantener estabilidad en las finanzas públicas.

De acuerdo con el último reporte de finanzas públicas de enero, elaborado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), tanto el Fondo de Estabilización de los Ingresos Presupuestarios (FEIP) como el Fondo de Estabilización de los Ingresos de las Entidades Federativas (FEIEF) tuvieron transferencias de recursos con el fin de construir nuevos ahorros para enfrentar contingencias.

En el caso del FEIP, que fue casi utilizado en su totalidad en el 2020 por lo que tuvo disminución de 94% de sus recursos al cerrar el año con un saldo de 9,498 millones de pesos, se le transfirieron en enero 7,546 millones de pesos; sin embargo, la SHCP no especificó si se utilizó o no dinero de este fondo.

Anteriormente, Gabriel Yorio, subsecretario de Hacienda, explicó que el año pasado se usaron 204,000 millones de pesos para compensar la brecha en los ingresos que obtuvo el gobierno como lo marca la Ley de Ingresos de la Federación y, así, evitar una “contracción significativa en el gasto del gobierno”.

Se esperaba que este año Hacienda recibiera un remanente de operación por parte del Banco de México bastante grande, cuyos recursos se destinan al FEIP; sin embargo, ante la fortaleza del peso al final del 2020, este remanente sería menor o incluso nulo.

Demanda para el FEIEF

En el caso del FEIEF, que se usa para compensar caídas en el gasto federalizado, terminó el año pasado con un saldo de 30,650 millones de pesos, 51% menos que en el 2019. Ahora, en el primer mes del 2021, se le canalizaron recursos por 2,195 millones de pesos.

Al igual que con el FEIP, Hacienda no detalló si en enero se utilizaron recursos de este fondo.

Pablo López Sarabia, catedrático del Tec de Monterrey, consideró que en el caso de este fondo se podría tener una presión ante una mayor demanda por parte de los estados, ya que son los más afectados ante las reducciones de ingresos que tiene el gobierno federal debido a que a través de estos recursos se generan las participaciones y aportaciones para las entidades federativas.

Recordó que, al iniciar el año, los ingresos presupuestarios presentaron una caída de 12% en términos reales, la mayor desde 1993.

“Los ingresos cayeron 12% y se espera que la actividad económica mejore hasta el segundo semestre del año, por lo que el margen de maniobra es limitado y no hay mucho espacio si los ingresos son menores a lo esperado en la LIF”, aseveró.

Riesgo de recortes

Empezar el 2021 con fondos de estabilización pequeños podría complicar la situación para las finanzas públicas si los ingresos presupuestarios no cumplen con lo estimado por Hacienda, lo cual llevaría a recortes de gasto, aseguraron analistas.

“El no tener un FEIP sí sería una complicación. La Ley de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria dice que, al empezar a quedar los ingresos cortos, tendría que haber recortes en el gasto público. No hay mucho de dónde hacer los recortes”, advirtió Héctor Villarreal, director del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).

En este sentido, López Sarabia apuntó que los recortes podrían darse en el lado de la inversión ya que, desde que empezó el actual gobierno, se ha venido recortando el gasto de operación por la austeridad, mientras que existe gasto destinado en programas prioritarios que tiene baja probabilidad de ser disminuido.

“Quedarían algunas partidas de inversión, que no es lo ideal porque es lo que dinamiza la economía. Seguramente, los recortes no serían en los proyectos de inversión insignia, como el Tren Maya o el Aeropuerto de Santa Lucía, pero sí en otros”, aseveró. 

Agregó que la apuesta del gobierno para mantener los ingresos es la fiscalización a grandes contribuyentes por parte del Servicio de Administración Tributaria, la cual el año pasado dejó ingresos extras al revisar a un número pequeño de estos causantes, por lo cual considera que el fisco podría tener este año más ingresos a través de esto.

En tanto, Héctor Villarreal prevé que este año las finanzas públicas cierren con un déficit primario; pero, consideró que éste podría ser “chiquito”.

ana.martinez@eleconomista.mx