El Directorio Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional (FMI) aprobó la solicitud del gobierno mexicano de renovar la Línea de Crédito Flexible (LCF) y accedió a reducir el monto de cobertura para dejarlo en 50,000 millones de dólares.

La facilidad fortalece la disponibilidad de dólares que tiene México para hacer frente a choques externos, al complementar el nivel de reservas internacionales que actualmente asciende a 198,788 millones de dólares y representa 134% de la métrica óptima que estima el FMI para las necesidades del país.

En el comunicado de la renovación se subrayó que “las autoridades han mantenido con éxito la estabilidad externa, financiera y fiscal a pesar de los desafíos relacionados con la pandemia”.

También se detalló que las políticas macroeconómicas y marcos institucionales de las políticas en México “siguen siendo muy sólidos, incluidos un régimen de tipo de cambio flexible, un marco creíble de metas de inflación, una ley de responsabilidad fiscal y un sector financiero bien regulado”.

Se resaltó que esta renovación es oportuna pues “la economía mexicana sigue estando muy expuesta a riesgos externos que incluyen nuevas olas de la pandemia, volatilidad internacional generada por el aumento de las expectativas de inflación en las economías avanzadas y la correspondiente normalización, más rápida de lo previsto, de sus políticas monetarias”.

“Estos choques podrían aumentar los rendimientos, la prima de riesgo y las salidas de capitales de México”.

Seguirá reduciéndose

En el acuerdo de entendimiento para la renovación, el FMI informó que las autoridades tienen la intención de volver a reducir el monto de cobertura en la revisión de medio término a realizarse en noviembre del 2022, pero acotaron que este paso estará sujeto a las condiciones del mercado mundial.

Se trata del noveno acuerdo a favor de México en el marco de la LCF; la séptima renovación del instrumento con carácter precautorio; la tercera que conduce el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, y la trayectoria descendente en el monto de cobertura es parte de la estrategia de salida rumbo a su cancelación.

La facilidad financiera funciona como una especie de seguro frente a riesgos extremos es complemento para el manejo de las finanzas públicas, y apuntala la confianza del mercado, tal como lo describe el propio FMI.

El acceso a esta facilidad ha sido limitado a cinco países desde el 2009, pues los aspirantes deben probar altas credenciales en el manejo de sus finanzas públicas, estabilidad financiera y fiscal así como marcos institucionales sólidos. Sólo México, Polonia, Colombia, Chile y Perú han cumplido con estos requisitos.

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