Bruselas.- La zona euro aprobó este lunes al desembolso del último tramo del rescate a la banca española, en la primera reunión del año del Eurogrupo, en la que fue designado su presidente, el ministro de Finanzas holandés, Jeroen Dijsselbloem, apoyado por todos los países del grupo a excepción de España.

Los ministros de Finanzas de la zona euro aprobaron el desembolso por 1,865 millones de euros, destinados a la recapitalización de BMN, CEISS, Caja3 y Liberbank, el llamado grupo 2 correspondiente a los bancos españoles que no fueron nacionalizados y que sería entregado en febrero.

"Celebramos el cumplimiento del programa para sus bancos por parte de España", señaló el ahora expresidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, en la que fue su última rueda de prensa al frente de los 17 países de la zona euro.

"La operación se llevará a cabo a principios de febrero", agregó a su lado, Klaus Regling, jefe del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), el fondo de rescate que hará entrega de los fondos.

A cambio, el gobierno conservador de Mariano Rajoy prometió una profunda reestructuración destinada a liberar a sus bancos de los activos inmobiliarios tóxicos.

Con este desembolso se completará el rescate bancario de la zona euro a España, que recibirá una inyección de más de 41,300 millones de euros para sanear sus banca, asfixiada tras el estallido de la burbuja inmobiliaria en 2008.

Sin embargo los ministros aún deben resolver quién se hace cargo de este rescate: ¿el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) como se llama al fondo de rescate de la zona euro, los estados, los accionistas de los bancos?

Este será uno de los temas que hereda Dijsselbloem, de 46 años, quien asumió las riendas del Eurogrupo.

La candidatura del holandés, de un país calificado con la mejor nota de solvencia triple A, fue respaldada por todos los países de la zona euro "salvo por España", que se abstuvo de apoyarlo.

El cambio de mando en la zona euro ocurre en un momento de distensión de la prolongada crisis, que se inició tres años atrás en Grecia. Aunque nadie se atreve aún a cantar victoria. En un hecho bastante inusual, teniendo en cuenta las últimas reuniones de los ministros de la zona euro, los ministros no dudaron en dar luz verde a un tramo de 9,200 millones de euros de la ayuda a Atenas.

El ministro holandés, un desconocido hasta ahora en Bruselas, tiene otros grandes desafíos ante sí, como finalizar las negociaciones para el rescate de Chipre, por cerca de 16,000 millones de euros, convirtiéndose así en la cuarta economía de la zona euro en ser rescatada globalmente.

Y deberá corregir cada vez más grandes desequilibrios entre los países del sur y del norte de Europa. Así es que tendrá que acercar las diferentes posturas de los países que de un lado buscan aliviar la carga de los rescates bancarios, y del otro, el ala dura conformada por Alemania, Finlandia y Holanda, que quieren evitar que el MEDE se convierta en un grifo para corregir los errores pasados.

España, Grecia o Irlanda, los tres países que han recibido ayuda para sus bancos, buscan que la recapitalización directa de los bancos --prevista una vez que entre en vigor el supervisor único para los bancos de la zona euro-- se haga con efectos retroactivos.

"España defiende el carácter retroactivo; esto fue algo que se concluyó en el consejo europeo de junio pasado", dijo el ministro español de Economía, Luis de Guindos, a su llegada a Bruselas.

El objetivo es evitar que la ayuda para sanear la banca engrose la deuda soberana, como fue el caso de Grecia y podría ser el de España, donde aumenta a pasos agigantados.

klm