El secretario del Tesoro estadounidense dijo al Congreso que los costos del programa de rescate de emergencia a la banca aplicado durante la crisis financiera del 2007-2008 continúan bajando a medida que la economía se recupera.

En un discurso preparado para el Panel de Supervisión del Congreso, que revisa el Programa de Alivio de Activos en Problemas (TARP), Timothy Geithner dijo que ahora se proyecta que el plan eleve el déficit federal en 105,000 millones de dólares, 11,400 millones menos que lo previsto en el presupuesto gubernamental del 2011.

"Nuestra economía sigue atravesando un período increíblemente difícil", dijo Geithner. "Pero las medidas que tomó el gobierno han ayudado a estabilizar al sistema financiero y a restablecer el crecimiento".

El TARP fue aprobado por el Congreso en el 2008 como un programa de rescate por 700,000 millones de dólares financiado con dinero de los contribuyentes, para respaldar el golpeado sistema bancario mediante la inversión de fondos.

"El costo final del programa probablemente sea una fracción de los 700,000 millones autorizados por el Congreso", dijo Geithner.

"Pronto, devolveremos cientos de miles de millones de dólares en dineros del TARP que no se usaron para limitar la deuda en el futuro y para liberar recursos adicionales para satisfacer las necesidades a largo plazo de nuestro país".

Según afirmó, el Gobierno del presidente Barack Obama está "bien encaminado para desactivar el TARP" y sostuvo que cualquier autoridad para hacer nuevos préstamos bajo el programa expirará en octubre.

Los bancos que se beneficiaron del programa han devuelto cerca de 75% del dinero del TARP que recibieron y los contribuyentes ganaron cerca de 24,000 millones de dólares mediante los dividendos, ventas de garantías y acciones y comisiones del programa.

Sin embargo, no todo el dinero invertido producirá réditos.

"La inversión del TARP en AIG (American International Group Inc.) probablemente resulte en algunas pérdidas", dijo Geithner.

Según él, también habrá pérdidas derivadas de la inversión en GMAC, el antiguo brazo financiero de General Motors Corp., aunque el funcionario señaló que estas serían menores de lo previsto el año pasado.

RDS