La Federación Internacional de Administradoras de Pensiones (FIAP) reveló un estudio en donde explica que la pandemia del Covid-19 ha tenido consecuencias políticas, sociales y económicas y por lo tanto un efecto sobre el mercado laboral en América Latina.

En el reporte "Retiro de fondos: desnaturalizando los Sistemas de Pensiones: una mirada a los efectos de esta política pública", se observa que las cifras de los trabajadores informales mostraron caídas anuales en el 2020 de 36.5% en Chile; 22.7% en Colombia; 33.5% en México; 11.9% en Perú y 21.4% en Uruguay. Esto da cuenta de la precariedad del empleo en la región y de lo sensible que es este tipo de empleo frente a las crisis económicas.

“El retiro de los fondos estuvo mal focalizado, el gran impacto de la pandemia afectó a los trabajadores independientes (informales), quienes no están cotizando en el sistema de capitalización individual, sin embargo el destino de los fondos de ahorro (que se retiraron) está en las personas que cotizan al sistema de cuentas individuales que son los menos afectados por la pandemia en cuanto a pérdida de empleo”, comentó Guillermo Arthur Errázuriz, titular de la FIAP.

Por otro lado, el número de trabajadores formales también reflejaron disminuciones anuales, aunque de menor magnitud que la ocupación informal, en este caso Chile con 15.2%; 15.1% en Colombia; 12.3% en México; 20.5% en Perú y 3.4% en Uruguay.

Sobre los ingresos de los trabajadores formales, con la excepción de Uruguay y México, en todos los demás países de la región observaron, el año pasado, recaudaciones menores al promedio del 2019, menciona el informe.

Sin ayudas, la gente retira recursos

La federación aconseja en el informe que los retiros deben ser el recurso de última instancia y en caso de ser autorizados, su diseño debe incluir focalización, neutralidad tributaria y mecanismos de reposición de fondos, para no generar una caída significativa en el monto de las pensiones.

Para la institución internacional una de las consecuencias de no brindar ayuda suficiente a la población derivó en el retiro de recursos de las cuentas de capitalización individual, lo  que perjudicará al trabajador en su futuro.

En el caso de México es posible retirar dinero de las afores desde el 2008, por tanto la federación no cuenta esta ayuda como una consecuencia derivada de la pandemia de coronavirus (como sucedió en Perú y Chile); sin embargo resaltó que fue de gran ayuda para la ciudadanía mexicana el poder contar con esta herramienta en el 2020, ante la falta de apoyos gubernamentales.

Perú y Chile

Por su parte, Perú atraviesa la peor caída de su economía en un siglo a causa de la pandemia; además el retiro de recursos se dio en el marco de una jornada electoral intensa e inestable cuando en menos de una semana el país inca proclamó tres presidentes.

“En Chile el retiro se dio en el contexto de un estallido social considerable con lo cual estuvo inducido por el populismo y redes sociales que por un análisis sereno”, comentó.

En estos países se han hecho reformas que han permitido retiros excepcionales. Uno de los principales efectos será una disminución de los montos de pensión que podrán otorgar los sistemas de capitalización individual porque aprobaron mecanismos para resolver con posterioridad los efectos del retiro de fondos en el monto que tienen los sistemas.

De tal manera, habrá muchas otras consecuencias que debilitarán a los sistemas de pensiones en estos dos países si no se corrige el rumbo de las medidas adoptadas, mencionó en videoconferencia Arthur Errázuriz.

“El principal efecto será una disminución de los montos de pensión que”, dice el informe.

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