“El lavado de dinero puede estar más cerca de lo que tú crees”, es uno de los lemas de la campaña #ElDineroFácilsePagaCaro, la cual fue anunciada por autoridades nacionales y organismos internacionales, con el fin de involucrar a la sociedad en la prevención de lavado de dinero y financiamiento al terrorismo.

Ayer, se presentó la campaña con la participación de autoridades y organismos nacionales como el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) así como la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc).

En su intervención, Kristian Hölge, representante de la Unodc en México, indicó que la prevención del lavado de dinero debería de involucrar a la sociedad, pues si bien al parecer es un ilícito poco visible, la afectación tiene un impacto mayor para el desarrollo de la misma.

“La gente no se da cuenta que se está prestando para el lavado de activos… La clave está en movilizar la preocupación popular sobre el costo del lavado de dinero. Por ejemplo, la distorsión de los mercados, cuando las ganancias (ilícitas) son integradas en la economía real, se distorsionan las reglas naturales de los mercados y su habitual comportamiento competencia desleal que influye negativamente en el desempeño y la sostenibilidad de las empresas”, expuso Hölge.

Para Mireya Valverde Okón, directora general de Asuntos Normativos de la UIF, el que la ciudanía participe en la prevención del lavado de dinero ayudará a prevenir los delitos precedentes a este ilícito, tales como la trata de personas, el tráfico de armas, drogas o migrantes, o el fraude o la evasión fiscal.

Sandro García-Rojas, vicepresidente de Procesos Preventivos de la CNBV, dijo que la campaña ayudará a que la población sepa cuándo estaría en riesgo. “La campaña dará a la población certeza de cuáles son las actividades que no deben realizar y que a veces por desconocimiento se cometen”.

fernando.gutierrez@eleconomista.mx