Allen Stanford, el exmultimillonario tejano declarado culpable de conspiración y fraude por liderar un esquema Ponzi de 7,000 millones de dólares, fue sentenciado ayer a 110 años de prisión por un Juez federal de Estados Unidos.

Stanford, apodado el pequeño Madoff en referencia al neoyorquino condenado a 150 años de prisión por un fraude similar, fue declarado culpable en marzo de haber engañado a unos 30,000 inversionistas de más de 100 países mediante inversiones falsas a través del Banco Stanford International, con sede en la isla antillana de Antigua.

Los investigadores no pudieron recuperar 92% de los 8,000 millones de dólares que el banco dijo que tenía en activos y fondos de reserva.

Una de las víctimas, Angela Shaw, contó a la Corte: Stanford fue peor que Bernard Madoff porque se aprovechó de gente de clase media, como maestros jubilados, veteranos y trabajadores de refinerías .

Al emitir su sentencia, el juez de Distrito, David Hittner, que presidió el juicio de seis semanas a principios de este año, calificó el accionar de Stanford como uno de los fraudes criminales más atroces .

MEXICANOS AFECTADOS

El fraude, descubierto en el 2009, afectó a cientos de inversionistas mexicanos que depositaron sus ahorros en certificados de depósito de Stanford International Bank en Antigua, en la que también cayeron inversionistas de Colombia, Ecuador, Panamá, Perú y Venezuela.

Esta institución no tenía autorización de operar en México; sin embargo, atraía a inversionistas nacionales con la promesa de otorgarles rendimientos superiores a 10 por ciento. En México operaba otra subsidiaria, Stanford Fondos.

Antes de escuchar la sentencia, Stanford negó haber estafado a alguien y culpó al gobierno de Estados Unidos de arruinar su negocio al apoderarse de sus activos. Ellos lo destruyeron y lo convirtieron en nada , dijo.

Los fiscales habían solicitado una sentencia de 230 años, argumentando en los documentos, la atrocidad del fraude.